En la tarde del viernes 9 de enero, el Obispo de Málaga, visitó la comunidad parroquial de San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza, en Estación de Cártama, a quienes acompañó para conocer los hogares afectados por las inundaciones y con quienes compartió la celebración de la Eucaristía en el templo.
«Gracias a Dios, ha sido una visita muy entrañable», afirma el párroco, Francisco González. La tarde comenzó con la visita del obispo malacitano a los niños, adolescentes y jóvenes, que lo esperaban en el salón parroquial. A todos «les dirigió unas palabras de ánimo en el seguimiento de Jesús», explica el párroco.
Después, junto con el alcalde de la localidad, un grupo de concejales, el párroco y varios miembros de la parroquia, visitó «la zona y los hogares de las familias que sufrieron las inundaciones, escuchando con atención y empatia las narraciones dramáticas y dolorosas de los vecinos», añade Francisco González.
Después se trasladaron al templo parroquial para celebrar juntos la Eucaristía. En su homilía, «con palabras salida del corazón, nos animó a asumir los momentos duros de la vida, desde la cercanía de Dios, y afrontarlos con esperanza».
Tras la celebración litúrgica, Mons. Satué fue saludando en la puerta del templo a todos y cada uno de los asistentes a la Eucaristía. «Concluimos la visita con un rato de convivencia y ágape fraterno en los salones parroquiales. Damos gracias a Dios y a D. José Antonio por su cercanía, fruto de su corazón de padre y buen pastor de nuestra Diócesis», concluye el párroco.


