«Los sufrimientos que hay en mi país son peores que los peligros de saltar la valla de Melilla»

Diócesis de Málaga
Diócesis de Málagahttps://www.diocesismalaga.es/
La diócesis de Málaga es una sede episcopal dependiente de la archidiócesis de Granada, en España. Su sede es la Catedral de la Encarnación de Málaga.

Hady Coulibaly el joven maliense que representó al rey Baltasar en la cabalgata de la capital malagueña ha participado este miércoles en el Círculo del Silencio convocado por la Delegación Diocesana de Migraciones y Gitanos. Durante este encuentro, celebrado en la Plaza de la Constitución, este trabajador de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) ofreció su testimonio explicando los motivos que lo llevaron a huir de su país.

«No somos criminales, somos gente normal que ha llegado aquí para buscar la paz, una vida digna y un futuro mejor. No hemos matado a nadie, no somos ladrones, queremos vivir como los demás, trabajando». Es parte del testimonio que ofreció Hady Coulibaly en el Círculo del Silencio de este mes de enero. Su relato íntegro puede escucharse en este audio:

Coulibaly, de religión musulmana, ha explicado los motivos que lo llevaron a una aventura tan arriesgada como saltar la valla fronteriza de Melila: «aunque haya dificultades para pasarla, aunque sepas que puedes morir, lo que hay detrás de nosotros, en nuestro país, es peor. Los sufrimientos de los que venimos nos dan la fuerza para intentar pasar esa valla. En mi país hay guerra, hay hambre, no hay educación… La guerra lleva más de 10 años y cada día está peor. Los terroristas islámicos, se dicen musulmanes, pero son lo contrario: matan a la gente, los mutilan, separan a las familias, asesinan a los padres delante la familia, violan a las madres delante de los niños… Son extremistas que no respetan a nadie, es una locura. No había otra opción que huir de mi país».

Después de tan trágica historia, jamás imaginó que Dios le podría deparar momentos tan felices como los que vivió la tarde-noche de Reyes: «Imagínate una persona como yo, que llega en estas condiciones, llegar a convertirse en el Rey Baltasar. Ha sido una experiencia única, inolvidable. Ha sido una muestra de que somos iguales que los demás. Málaga es una ciudad que acoge a todo el mundo».

Ver este artículo en la web de la diócesis

Contenido relacionado

Enlaces de interés