
La tenacidad de investigadores como Manuel Olmedo Checa ha logrado hacer justicia a personajes españoles que contribuyeron a la independencia de los EE.UU., caso del militar malagueño Bernardo de Gálvez.
Sin embargo, este asunto de la ayuda encubierta que nuestro reino prestó a las trece colonias que se rebelaron contra Gran Bretaña ha generado algunos bulos pseudohistóricos. El más difundido tiene como protagonista a la Catedral ya que, sin que haya constancia documental al respecto, se afirma que el dinero destinado para concluir las obras del templo fue dedicado en 1779 por el Cabildo, a instancias de la Corona, como ayuda a los insurrectos. El equívoco debe de nacer del hecho de que, al igual que otras catedrales, la nuestra entregó una importante cantidad en concepto de préstamo para sufragar la guerra contra los ingleses, que nada tiene que ver con los fondos del arbitrio de las obras que a partir de 1782 las autoridades decidieron destinar a arreglar los caminos de Antequera y Vélez.
Pese a estas evidencias, en 1997 la sociedad norteamericana Sons of American Revolution inauguró en el patio del Sagrario una lápida bilingüe donde se agradece esta supuesta ayuda, pero como si refrendara de algún modo todo lo que de confuso tiene este asunto, el texto extiende su gratitud al obispo… monseñor Miguel Murguiro… Por supuesto, ninguno de nuestros prelados responde a semejante nombre, pero el error ha quedado perpetuado, no sabemos hasta cuándo. Aclaremos que quien regía la diócesis por la época era José Molina Lario.