Acción Católica General en Málaga pone en marcha un nuevo curso de la Escuela de Acompañantes, «un espacio para cuidar a quienes acompañan y crecer juntos en la misión», explican sus responsables.
Está destinada a las personas que acompañan a grupos de niños, jóvenes o adultos en las parroquias. «Es un tiempo para parar, compartir lo que vivimos en los grupos, descubrir nuevas claves y crear red entre acompañantes», añaden, porque «acompañar también necesita ser acompañado».
En la edición de este año se trabajarán los siguientes temas:
- La llamada a acompañar: reconocer y cuidar esa bonita llamada a acompañar a otros en la fe.
- Redescubrirnos como acompañantes y a las personas que acompañamos, ante los nuevos retos de un cambio de época.
- Herramientas prácticas que facilitan procesos reales de discipulado misionero.
- Claves de itinerarios, metodología y secuenciación: qué potenciar, qué evitar, con recursos y casos prácticos.
- Acompañar en red: un servicio comunitario donde nos cuidamos y caminamos juntos.
Las sesiones tendrá lugar los días 24 de enero, 14 de febrero y 7 de marzo, de 9.30 a 13.30 horas, en la parroquia de Santa Inés.
Pueden inscribirse en este enlace.
La Escuela de Acompañantes es un espacio de formación y de encuentro. En palabras de Agustín Ortega (Poe), laico de la parroquia de Santa María de la Amargura y responsable del Sector de Adultos, «es una iniciativa que está dirigida a todas aquellas personas que tienen esta bonita tarea de guiar a otros en la fe, desde catequistas de niños hasta acompañantes de jóvenes y adultos. Más allá de una simple formación, esta escuela busca crear una red de apoyo entre nuestras parroquias. La idea es compartir lo que funciona, aprender de los retos diarios y sumar esfuerzos para que nadie camine solo en su labor pastoral. En un mundo que cambia tan rápido, la Iglesia propone este espacio para encontrar nuevas herramientas. El objetivo es analizar los retos de la sociedad actual y aprender a responder a ellos con la mirada del Evangelio, fortaleciendo la unión entre todos los grupos de nuestra diócesis. Una oportunidad para crecer y tejer comunidad, compartiendo caminos y acompañando esperanzas».


