Con motivo de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, entrevistamos al presidente de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) en Málaga, José Luis Fernández Orta. Desde la Plataforma Iglesia por el Trabajo Decente (ITD), integrada en Málaga por Cáritas Diocesana de Málaga, HOAC y CONFER, se invita a la celebración de la Eucaristía, que tiene lugar hoy, 7 de octubre, a las 19.30 horas, en la parroquia de Stella Maris, tras la que se llevará a cabo un acto público en la Alameda, ante la puerta del templo.
– ¿Quién forma la Iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente (ITD)?
En Málaga somos organizaciones de la Iglesia entre las que se encuentran Caritas, Conferencia Española de Religiosos y Religiosas (CONFER), la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) y cristianos comprometidos por la cuestión del trabajo. En otras diócesis se suman además, por su presencia, Justicia y Paz, Juventudes Estudiantiles Católicas y Juventudes Obreras Católicas.
– ¿Cuál es el objetivo de la Plataforma?
Nuestro objetivo es hablar de “trabajo decente” para todas las personas. En 1999 la OIT (Organización Internacional del Trabajo) acuñó este concepto y, en mayo del 2000, el papa san Juan Pablo II hizo un llamamiento para favorecer una coalición mundial en defensa del trabajo decente. Fue el papa Benedicto XVI quien recogió el testigo y lo definió en 2009 como aquel que sea expresión de la dignidad de todo ser humano, que pueda ser libremente elegido y alejado de la dictadura de la explotación y la productividad, que desarrolle la comunidad social, que permita satisfacer las necesidades de las familias, escolarizar a los hijos sin que se vean obligados a trabajar, que consienta la libre organización de los trabajadores, que deje espacio para el encuentro con sus propias raíces y que asegure condiciones dignas para el momento de la jubilación.
Como el trabajo afecta todas las esferas de la vida, proponer un trabajo decente es poner en el candelero la dignidad de la persona y de todas las personas que todavía hoy no gozan de las condiciones que favorecen su propio desarrollo. Esta presencia se ha de hacer sentir en nuestro propio espacio laboral y en los sindicatos, empresas, ámbitos económicos y políticos, no solo denunciando las situaciones de injusticia que vivimos, sino anunciando aquello que nos posibilita crear esos espacios de dignidad.
– El 7 de octubre se celebra la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, ¿en qué centra su mirada, en esta jornada, la Plataforma ITD?
Este año nuestra mirada se centra en reclamar empleo estable, salarios suficientes y políticas públicas que garanticen el acceso a una vivienda decente. Todos somos conscientes de la dificultad en el acceso a la vivienda, ya sea de alquiler o en propiedad. Esa dificultad se ve agravada en algunos colectivos de personas como son los jóvenes, las personas migradas, las mujeres, las personas en paro de larga duración… Tener una vivienda es fundamental para poder construir y desarrollar un proyecto de vida, no tenerla es un factor de desigualdad en nuestra sociedad que atenta a principios éticos, políticos y económicos. La crisis de la vivienda nos hace repensar la función social de la propiedad privada y la búsqueda del bien común; nos hace preguntarnos cómo el Estado garantiza que las personas con su esfuerzo y empleo puedan acceder a los bienes de primera necesidad, como recoge el artículo 47 de nuestra Constitución.
Si leemos el informe FOESSA del pasado octubre podemos ver que tener empleo ya no garantiza una vida digna. Por eso, para nosotros, no es solo un lema, es una realidad que poner encima de la mesa. Salarios más bajos implican condiciones habitacionales peores que acarrean, por ejemplo, que se tengan que invertir más recursos económicos en acondicionar la vivienda para que sea habitable.
– ¿Qué actos organiza la Plataforma ITD en Málaga para celebrar esta Jornada?
Como siempre, celebramos una Eucaristía en la parroquia de Stella Maris y luego realizamos un gesto público en torno a la temática. Este año será el miércoles día 7 en la Alameda principal, a las puertas de la parroquia sobre las 20.30 horas, tras la celebración litúrgica.
– El gesto público que se realizará en la calle, ¿es una invitación a ser Iglesia en salida?
La Iglesia está en salida cuando en nuestros ámbitos sociales estamos presentes construyendo el Reino de Dios mediante la transformación de las injusticias que sufren las personas. Los gestos son, o deberían ser, la celebración de esa encarnación en medio del mundo a la que estamos llamados los cristianos. Sin lugar a duda, un gesto es también una forma de visibilizar lo que queremos trabajar pero, insisto, la verdadera salida pasa por esa presencia pública en los ámbitos en los que nos encontramos.
– Las manifestaciones han regresado a las calles de las ciudades recordando que vivienda y empleo son dos derechos inseparables. ¿Estamos despertando de nuevo?
Ojalá fuera un despertar y no una moda pasajera. Necesitamos una presencia constante y una acción comprometida. Hoy sigue siendo necesario recuperar un tejido asociativo que está muy dañado, para seguir luchando por nuestros derechos.
– La Plataforma ITD también está presente en las manifestaciones en las calles.
La presencia en las manifestaciones por la vivienda, el trabajo decente, la ecología integral son un modo de decir a la sociedad: la Iglesia se preocupa por estos temas. La Doctrina Social de la Iglesia nos invita a esa presencia transformadora. No podemos dejarnos llevar por la indiferencia ante los problemas de la sociedad que es un lugar teológico desde el que Dios nos está hablando. Cuando eligieron al papa Francisco, el cardenal Hummes lo saludó con el siguiente consejo: “No te olvides de los pobres”. Una Iglesia en salida supone recoger ese reto para visibilizar a los invisibilizados, para ser altavoz de quienes no tienen voz, para ser las manos y los pies de quienes no pueden caminar. Desde aquí hay que recordar que no es solo un deber ético sino que es un deber teológico para responder a la pregunta del Génesis: “¿Dónde está tu hermano?”.


