«Esposo y esposa, padre y madre por la gracia de Dios», lema para la fiesta de la Sagrada Familia

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La diócesis de Málaga es una sede episcopal dependiente de la archidiócesis de Granada, en España. Su sede es la Catedral de la Encarnación de Málaga.

«Esposo y esposa, padre y madre por la gracia de Dios» es el lema elegido para la fiesta de la Sagrada Familia que se celebra este domingo, 29 de diciembre. Esta fiesta se sitúa en el domingo posterior al nacimiento del Señor. Los obispos de la Subcomisión Episcopal de la Familia y Defensa de la Vida han publicado un mensaje en el que afirman que, con este lema «queremos llamar la atención de todos los fieles cristianos ante la situación preocupante del momento que vivimos en nuestra sociedad.

Asistimos perplejos a un cambio sustancial en nuestra legislación que afecta gravemente a la familia. Este cambio viene promovido por la irrupción de la llamada «ideología de género», que toma carta de ciudadanía en nuestro ordenamiento jurídico». Sobre todo ello nos escribe el delegado de Pastoral Familiar de la Diócesis, el sacerdote Fernando del Castillo, en su carta abierta.

La celebración de la fiesta de la Sagrada Familia, bajo el lema «Esposo y esposa, padre y madre por la gracias de Dios», es una excelente ocasión para expresar nuestro agradecimiento por la vocación y el don de ser familia y una oportunidad para cultivar y promover la cultura de la familia. En el mensaje de esta Jornada se nos indica una dificultad preocupante: la llamada IDEOLOGIA DE GENERO. No es un «molino de viento», ni una serie de ideas abstractas… Lo que promueve esta ideología nos está afectando a todos y está deteriorando la realidad de las familias. Incluso algunos cristianos están influenciados por los planteamientos de esta «nueva filosofía de la sexualidad».

La ideología de género anula la diferencia entre los sexos, mermando la cuestión biológica y afirmando la cuestión cultural–género-. Baste como ejemplo la IV Conferencia sobre la mujer (ONU) Beijing (1995) que impulsó la siguiente tesis: «no nacemos hombre o mujer, sino que son categorías sociales en las que nos convertimos». La ideología de género implica una nueva forma de concebir al ser humano y a la sociedad. Parte de una antropología dualista que separa en la persona su dimensión corporal, de su dimensión psicología y espiritual.

La ideología de género cuestiona radicalmente la familia, rompe todo lazo del hombre con Dios a través de su propia naturaleza y prescinde de Dios, al que considera un obstáculo para la libertad del hombre. No respeta la propia naturaleza en la que Dios ha inscrito su huella. La familia en su estructura originaria, existe un padre y una madre, un varón y una mujer, iguales en dignidad, distintos y complementarios. No hay otros tipos de familia, sino la familia

tal como Dios la ha pensado, aceptada y vivida con gozo. La identidad sexual, hombre y mujer, no es una esclavitud de la que tenemos que liberarnos.

Esta ideología está teniendo una gran repercusión. Es una verdadera batalla cultural, en primer lugar en el ámbito del lenguaje; algunos medios de comunicación transmiten la idea de que familia, que ellos califican como tradicional, ya

no es el único modelo a seguir: se relativiza la verdad imponiendo de modo totalitario sus ideas. Sirva como ejemplo la legislación española sobre el matrimonio que excluye toda referencia a la diferencia entre el varón y la mujer, desapareciendo los términos marido y mujer, esposo y esposa, padre y madre….

Evidentemente no hay ninguna lucha entre hombres y mujeres; ni se trata de ir contra nadie, sino de cuidar lo mejor que tenemos: la familia; buscar la verdad del amor humano, la verdad de la persona. Ante estas dificultades es importante recordar que «la verdad no envejece. Se puede olvidar durante alguno tiempo, es posible encontrar otra cosa, la verdad como tal no desaparece. Las ideologías tienen un tiempo determinado. Parecen fuertes, irresistibles, pero después de un determinado periodo se consumen;pierden su fuerza porque carecen de verdad profunda».

Vivamos con gozo y esperanza la vocación a ser familia; demos un testimonio de un amor verdadero viviendo una sexualidad integrada; recuperemos un lenguaje que distinga la diferencia, busquemos el bien común lejos de cualquier ideología. La familia es «patrimonio de la humanidad», en ella está el futuro de la humanidad. La familia es una prioridad para la Diócesis de Málaga. Promovamos juntos esta cultura de la familia y de la vida. Contad con nuestro apoyo.

 

P. Fernando del Castillo

Delegado de Pastoral Familiar

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