CUARESMA 2021. Manzanas y jazmines, por Rafael Pérez

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EL ALFÉIZAR. DIARIO SUR

El miércoles comienza la cuaresma. Será miércoles de ceniza. Un tiempo de conversión para el cristiano. Etimológicamente, de volver a fluir en Dios. La ceniza, este año, por mor del Covid-19, se distribuirá por aspersión en las celebraciones litúrgicas. No se impondrá en la cabeza para evitar el contacto; el polvo de la ceniza caerá suave y levemente sobre los cabellos.

El miércoles de ceniza es jornada que remite para millares de cristianos católicos al relato que tiene como protagonista el fruto del árbol del Paraíso. Por una mala traducción pasó a ser una manzana pero, si se busca en el Génesis, no se encontrará; hago spoiler. No obstante, sea manzana u otro fruto, lo que ofrece el relato que tiene como protagonista el fruto del árbol es el mismo: las consecuencias que tiene arrogarse la capacidad última de iluminación y decisión; pretender ser como Dios. Una tentación que acompaña la historia de la humanidad desde que el sapiens es sapiens. Y así ha ido. Los totalitarismos o fanatismos de cualquier índole lo evidencian.

Pretender arrogarse arbitraria y subjetivamente el sentido de la vida supone intentar poseer algo bello pero que, en cuestión de horas, se revelará como seco, sin fruto ni olor. Dejemos a la vida ser jazmín que al calor del estío ofrezca la flor. No la arranquemos de su tallo; no la manipulemos. Dejemos el fruto del árbol en su sitio; no pretendamos asirlo para tomarlo a nuestro antojo.

La pandemia ofrece la oportunidad de reflexionar sobre la caducidad y fragilidad; algo que también ofrece la Cuaresma con el «recuerda que al polvo volverás». La crisis que empezamos a transitar alerta de que hay un orden natural que debemos custodiar. Podemos hacerlo a través del cuidado de la casa y el bien común; del respeto a la dignidad humana. Pretender ser dioses irremediablemente nos conducirá al ridículo y a la autodestrucción, aunque por unos instantes disfrutemos de la belleza del jazmín ensartado o del refrescante fruto del árbol.

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