Comunicado de Misiones por la muerte de Miguel Pajares

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El misionero Miguel Pajares ha fallecido en la mañana del martes 12 de agosto en el hospital Carlos III de Madrid aquejado de la enfermedad del ébola. Se trata del primer español que muere por esta causa. Luis Jiménez, delegado de Misiones de la Diócesis de Málaga, asegura que «ha fallecido un hombre de Dios», en un comunicado que reproducimos a continuación: 

«Que el alma del misionero Miguel descanse en paz»

Ha hecho todo lo que pudieron por salvar su vida, pero al final Dios lo llamó para sí- somos propiedad de Dios-. Los cristianos estamos en las mejores manos que podemos estar: en las manos de nuestro padre Dios. Él nos llamó un día en el vientre de nuestra madre para que comenzáramos nuestra andadura por esta vida.

Al padre Miguel Pajares lo llamó para que fuera misionero y testimoniara la paz, la misericordia de Dios a los más pobres de la tierra. Él contrajo la enfermedad del ébola por estar cerca de los enfermos ayudándoles y llevándoles el consuelo.

Ha fallecido un hombre de Dios y a nosotros, los que aún estamos aquí solo nos queda que rezar por su alma y preguntarnos: ¿Quién lo sustituirá? Su muerte es un llamamiento a tantos jóvenes que están insatisfechos con sus vidas porque no encuentran sentido. Jóvenes que sienten el vacío y quieren ofrecer su vida por un ideal que merezca la pena. Desde allí, desde el paraíso, donde goza de la luz y la paz infinitas, el padre Miguel nos dice ahora: «A ver si mi muerte sirve por lo menos para que algún joven entregue su vida como misionero al servicio de los más desgraciados de la tierra». «Yo les aseguro-les dice- que serán inmensamente felices».

Desde la delegación de Misiones elevamos nuestra plegaria para que la muerte del padre Miguel no sea inútil. Porque si el grano de tierra cae en tierra y muere dará fruto abundante.

Te pedimos, Jesús, que acojas en tu seno a tu hijo Miguel que quiso seguirte como Tú querías, compartiendo tu vida y tu destino. Él se fió de Ti y eligió la vocación misionera para anunciarnos los valores de tu Reino. Que la muerte del padre Miguel nos aumente a todos el deseo de ser grandes misioneros con él lo fue.

Amén.

Luis Jiménez Fernández. Delegado de Misiones de la Diócesis de Málaga.

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