Comentario al evangelio del domingo 20 de febrero, por José Manuel Fernández Camino, OCD

Diócesis de Málagahttps://www.diocesismalaga.es/
La diócesis de Málaga es una sede episcopal dependiente de la archidiócesis de Granada, en España. Su sede es la Catedral de la Encarnación de Málaga.

El sacerdote José Manuel Fernández Camino, OCD, párroco de Stella Maris, ayuda a profundizar en el evangelio del Domingo VII del Tiempo Ordinario, 20 de febrero de 2022 (Lucas 6, 27-38).

Cuando se piensa en Dios, a menudo se hacen dos errores: de un lado lo imaginamos como muy severo y exigente, del otro a menudo no lo tomamos en serio suficientemente y lo imaginamos como una persona buena y que perdona fácilmente.

La Biblia nos enseña que Dios es al mismo tiempo justo y misericordioso. El salmista afirma que: “El Señor es compasivo y misericordioso…, perdona tus culpas…, cura tus enfermedades…, rescata tu vida…, te colma de gracia y ternura” (Sal 102).

Todos estamos de acuerdo en que la misericordia no es un eslogan o un simple “rasgo” del cristiano, sino mi forma de ser, algo imprescindible con la fe. Sin misericordia no hay cristiano. Por eso, leer el evangelio de este domingo no debe llevarnos
a pensar que lo que nos plantea Jesús sea algo imposible o inalcanzable.

De ahí que, a partir de ahora, como hijos de Dios que somos, nuestro proceder tiene que ser el mismo de Dios. Si Él nos trata así, nosotros debemos hacerlo igual con los demás, y aquí se incluyen todos sin excepción, los enemigos, los que nos odian, los que nos hacen mal, etc. Así nuestro modo de hacer las cosas no depende de la forma cómo lo hagan los demás, sino que está en función de lo que Dios hace conmigo. “Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso”. Esta es nuestra tarea y la llamada que Él nos hace continuamente.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Contenido relacionado

Enlaces de interés