
Cáritas Diocesana de Málaga ha aprobado este sábado, 17 de enero, en la casa de acogida Colichet el Plan Estratégico 2026-2030, un documento que marcará las prioridades de la entidad para los próximos cinco años y que es fruto de un proceso participativo que ha involucrado a cientos de personas pertenecientes a toda la diócesis, desde enero del pasado año.
La XXVIII Asamblea Extraordinaria, presidida por el obispo de Málaga, D. José Antonio Satué, reunió a 116 personas, entre ellas, párrocos, miembros del consejo diocesano y de las comisiones arciprestales, en un encuentro marcado por el diálogo y el discernimiento, con la mirada puesta en los desafíos sociales más urgentes. Estuvieron representadas un total de 82 Cáritas parroquiales.
La jornada comenzó con una oración y unas breves palabras de acogida y aliento del delegado episcopal, Antonio Collado, quien recordó la importancia de estar viviendo este proceso en clave sinodal, como un ejercicio conjunto de escucha y misión compartida.
Tras su intervención, el obispo ofreció una reflexión inicial en la que subrayó que “tras un proceso de escucha tan bonito, queremos precisamente ponernos a la escucha del Espíritu para saber lo que Dios quiere para nuestra Iglesia de Málaga y, en concreto, para esta dimensión esencial de la Iglesia, que es precisamente la caridad. Y cuando además nos reunimos no solamente para tratar temas ordinarios, sino para aprobar un plan estratégico, pues todavía tenemos que tomar más conciencia de la importancia del momento en el que estamos.»
El camino recorrido
Desde enero de 2025, Cáritas Diocesana ha desarrollado un amplio proceso de consulta que ha permitido recoger voces, necesidades y perspectivas de todas las realidades del territorio. En total, se han realizado cuatro encuentros en Servicios Generales, con participaciones de 80, 70, 40 y 25 personas; un Encuentro Diocesano con 230 asistentes; reuniones con cuatro equipos sacerdotales (35 participantes); 16 Comisiones Arciprestales que sumaron 160 personas; además de grupos con personas acompañadas en ocho centros, con presencia de 60 participantes. El cuestionario enviado a agentes, delegaciones y cofradías recogió 389 aportaciones, lo que confirma la amplitud del proceso.
La colaboración de especialistas externos resultó especialmente enriquecedora para enfocar el análisis de la realidad social en momentos clave. Así, un encuentro sobre retos sociales guiado por Germán Jaraíz, la revisión de los datos de la Memoria Cáritas 2024, una consulta a 14 expertos mediante la metodología Delphi y la aportación sociológica de Raúl Flores y Kiko Lorenzo en el Encuentro Diocesano configuraron un proceso sólido y plural. Este conjunto de miradas permitió construir un diagnóstico profundo sobre los retos actuales del territorio y las necesidades emergentes.
Presentación del trabajo realizado
En la presentación de la dinámica de la Asamblea, los principales responsables de Cáritas Diocesana, José Miguel Santos, director, y Ernesto Juárez, secretario general, estuvieron acompañados por Juan Manuel Ortiz, vicario para la acción caritativa y social, y Patricia Ortega y Francesca Petriliggieri, técnicas del Equipo de Desarrollo Organizativo de Cáritas Española que han guiado y acompañado todo el proceso.
La visión de este Plan Estratégico, según destacó Santos, “nos debe llevar a recorrer un camino de sinodalidad, donde el eje central sean las Cáritas parroquiales y la comunidad parroquial. Hemos de trabajar desde la cultura del encuentro y teniendo siempre muy presente que se trata de un trabajo en el que cuidemos a las personas y cuidemos la misión.»
Francesca, durante su exposición, destacó que el documento pretende responder a un deseo colectivo de “renovar la acción de Cáritas desde una espiritualidad comprometida, una mayor participación y una mirada transformadora que supere el asistencialismo y sitúe a las personas como protagonistas de su propio camino”. Igualmente, la técnica subrayó el valor de “un intenso trabajo de síntesis de las numerosas aportaciones recibidas, procedentes de centenares de personas a lo largo de un proceso tan amplio de diálogo y participación”.
Entre las ideas que vertebran el plan se subraya “la voluntad de fortalecer la denuncia e incidencia pública, atender con especial prioridad a quienes viven situaciones más severas de exclusión, apostar por una acción centrada en los territorios, construir comunidades más acogedoras y cuidar de quienes forman parte de Cáritas desde una cultura de la participación”. Asimismo, el documento plantea avanzar hacia “una organización más ágil, flexible y poco burocratizada, donde la gestión no reste espacio al acompañamiento personal ni a la presencia en barrios y pueblos”.
Los seis ejes estratégicos recogidos en el plan —Acción Social; Territorio y tejido social; Comunidad cristiana; Denuncia, anuncio e Incidencia Política; Cuidado y Acompañamiento de las Personas Agentes y Organización— fueron presentados por una trabajadora de Cáritas, Maribel Navarro, una voluntaria, Paqui Gil, y un sacerdote, Antonio Sosa, ofreciendo así una mirada diversa y representativa del cuerpo vivo que sostiene la misión de Cáritas.
Aprobación del documento
Tras la presentación, la Asamblea abrió un espacio de diálogo, entre los asistentes, en el que se recogieron una amplia variedad de inquietudes, propuestas y matices, tanto sobre el proceso como sobre el mismo borrador.
Finalmente, el Plan Estratégico 2026-2030 fue aprobado con 93 votos a favor y 11 en contra. Esta votación tuvo lugar después de una primera consulta realizada por el Sr. Obispo, en la que se preguntó a la asamblea si debía procederse a la aprobación del documento o continuar trabajándolo. En esa primera votación, 87 participantes se mostraron a favor de aprobarlo, mientras que 20 optaron por seguir elaborándolo.
El encuentro concluyó con unas palabras de D. José Antonio Satué: “Todos tenemos una resistencia fortísima a cambiar y, cuando estamos en una institución, cualquiera que sea, todavía más. Sería muy importante que todos, personalmente y en nuestros grupos, nos planteáramos qué nos está pidiendo Dios a través de este plan, con sus limitaciones y con sus riquezas.
Animo a todos los responsables de Cáritas en los diferentes niveles —parroquia, servicios generales, servicios diocesanos— a acompañar, porque a veces gastamos mucho tiempo en hacer un texto y después muy poco en acompañarlo para que siga adelante.
Sigamos caminando juntos. Hemos hecho un proceso juntos, con sus limitaciones y con sus riquezas; sigamos trabajando juntos, porque eso nos va a ayudar mucho y va a repercutir en un mejor servicio a los pobres.
Que no perdamos la utopía, y la utopía es que nuestra Iglesia no sea para los pobres, sino que sea de los pobres. Y, por último, que cuidemos la espiritualidad para que realmente seamos transparencia del amor de Dios en medio de las personas que más sufren, para que ellas puedan decir: ‘Yo te he amado, dilexi te’.
Y, con la gratitud a todos, damos por finalizada esta asamblea en la que hemos aprobado nuestro plan estratégico de Cáritas Diocesana.”

