La parroquia de La Asunción de Nuestra Señora acogió una jornada de sensibilización y una vigilia de oración promovidas por la Iniciativa por el Trabajo Decente (ITD), bajo el lema «Ante la exclusión, trabajo decente».
Con motivo de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, celebrada el pasado 7 de octubre, la parroquia de La Asunción de Nuestra Señora de Villargordo acogió una iniciativa de oración, sensibilización y compromiso que puso de manifiesto la relación entre el trabajo decente y el acceso a una vivienda digna.
La jornada comenzó a las 19:30 horas a las puertas del templo con el gesto simbólico «Abrir las puertas». Los participantes se reunieron ante la verja de la parroquia, donde se había colocado una pancarta elaborada por Cáritas con el lema de la Jornada. A través de distintos carteles, se visibilizaron algunas de las dificultades que afrontan muchas familias, como la inestabilidad laboral, las dificultades para conciliar y la incertidumbre ante el acceso a una vivienda.
El gesto concluyó con la apertura de la verja por parte del párroco y la entrada de los participantes en el templo. Al dar la vuelta a sus carteles, mostraron mensajes de esperanza relacionados con el trabajo decente, la vivienda digna, la estabilidad y la posibilidad de desarrollar un proyecto de vida.
Una vigilia para escuchar y acompañar
La jornada continuó en el interior del templo con una vigilia de oración, durante la cual se puso de manifiesto la cercanía de la comunidad cristiana a las personas trabajadoras y a quienes atraviesan situaciones de especial vulnerabilidad.
Durante la celebración se recordó también a distintos colectivos laborales, entre ellos los bomberos, la plantilla de AEMSA-Santana, Correos y las trabajadoras del hogar, como muestra de cercanía y reconocimiento a su labor.
Uno de los momentos más significativos fue la escucha de los testimonios de dos madres que compartieron las dificultades que afrontan para garantizar la estabilidad y el bienestar de sus familias. Sus experiencias permitieron acercarse a la realidad de quienes encuentran obstáculos para acceder a una vivienda adecuada e invitaron a reflexionar sobre la importancia del acompañamiento y la solidaridad.
Los testimonios pusieron de relieve cómo la inestabilidad laboral y las dificultades para acceder a una vivienda pueden afectar a la vida familiar y a las posibilidades de construir un futuro estable. Sus palabras invitaron a mantener la mirada atenta a estas realidades y a promover respuestas que ayuden a las familias a vivir con dignidad.
Un compromiso con la dignidad de las personas
Durante la vigilia se recordó que el Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia sitúan a la persona y su dignidad en el centro. Desde esta perspectiva, se destacó la relación entre el trabajo decente y el acceso a una vivienda digna, así como la importancia de la colaboración entre las comunidades cristianas, las organizaciones sociales y las administraciones públicas.
Como gesto final, los asistentes recibieron una llave simbólica, signo de la invitación a abrir las puertas a la esperanza, la solidaridad y la justicia social. La celebración concluyó con la lectura del manifiesto de la Jornada y el reconocimiento a las iniciativas de colaboración entre entidades sociales, sindicales y eclesiales para acompañar a las familias en situación de vulnerabilidad.
En este contexto, se destacó la propuesta aprobada por el Pleno del Ayuntamiento de Jaén el pasado 30 de septiembre para impulsar la prevención de los desahucios y la protección de las familias vulnerables.
La jornada de Villargordo fue una oportunidad para renovar el compromiso de la comunidad cristiana con la dignidad de toda persona y recordar que el trabajo decente, la vivienda y el cuidado de las familias son elementos fundamentales para construir una sociedad más humana y fraterna.
HOAC Jaén

