
Como los pastores en la primera Nochebuena, al escuchar el anuncio del ángel, así acudieron hasta la Catedral cientos de jiennenses, al filo de la medianoche, para celebrar la tradicional Misa del Gallo.
La celebración, presidida por el Obispo de Jaén, Don Sebastián Chico Martínez, estuvo concelebrada por el Vicedeán, D. José López Chica; el Rector del Seminario; D. Juan Francisco Ortiz; miembros del Cabildo Catedral y acolitada por algunos seminaristas y los colaboradores del primer Templo de Jaén.
El canónigo, D. Alfonso Medina y su coro pusieron la nota musical en la noche en la que Dios se hace hombre para redimir al género humano.
Homilía
Monseñor Chico Martínez comenzó su prédica recordando la Buena Noticia que esta noche santa se rememora: “¡Os ha nacido el Salvador! Con este anuncio del Ángel, también yo, esta noche os quiero saludar a todos los que venís a celebrar su nacimiento”. Para continuar aseverando, “Sobre nosotros se ha abierto el cielo y se nos ha anunciado: “que somos amados por Dios y que nos ofrece su paz”. Por nuestra parte, hemos de abrir los ojos, abrir el corazón, para que la alegría, la luz, y la paz que nos anuncian los ángeles, lleguen a nuestra vida”.
El Obispo de Jaén continuó su homilía subrayando el verdadero sentido de la Navidad, que, alejado de todo lo superfluo, reside en que Dios se encarna para redimir al género humano. “Si olvidamos lo esencial: la encarnación de Dios, desvirtuamos la Navidad y la vaciamos de sentido. La Navidad, antes que nada, es un hecho real. Un día determinado, en un lugar concreto, el Hijo de Dios nació en medio de la humanidad. Nosotros cada año queremos recordar intensamente aquel acontecimiento; queremos vivirlo en su integridad; queremos ver la luz de la Estrella; queremos escuchar las palabras de los ángeles; queremos adorar a este Niño, recién nacido, como los pastores de Belén, con conocimiento, con piedad y con profundo agradecimiento”.
Para concluir, el Prelado del Santo Reino quiso incidir en la vivencia de una Navidad auténtica. “El alcance de la Navidad es universal. Con su nacimiento, Dios quiere cambiar el corazón de todos los hombres; quiere una Iglesia de cristianos coherentes y santos; pero, Dios quiere más, quiere que la sociedad entera, que toda la humanidad aprendan a vivir como una misma gran familia en paz. La Navidad tiene que brillar ante los hombres como una gran luz. Dios quiere que todos vivamos en la alegría de su amor. No habrá paz en la tierra, mientras Dios no sea glorificado. Y no será glorificado mientras no reconozcamos con gratitud que la salvación nació en Belén”.
Al finalizar la celebración eucarística, y después de dos años sin poder venerarse al Niño Dios a causa de las restricciones impuestas por la pandemia, el Obispo acercó al precioso Niño Jesús a los fieles que quisieron postrarse ante él, mientras se entonaban villancicos.

Navidad
En el día de la Navidad, fueron, también muchos los jiennenses los que quisieron participar de la Eucaristía, que del mismo modo, presidió el Obispo de Jaén. La Escolanía de la Catedral, con sus voces blancas, solemnizó la celebración, que también contó con la participación de los miembros de la Junta de Gobierno de La Buena Muerte.
Al igual que en la Nochebuena, el Niño Jesús fue ofrecido al pueblo fiel por el Obispo para su veneración.
Galería fotográfica: «Misa del Gallo y Misa de Navidad 2022»