Coincidiendo con la festividad del Sagrado Corazón de Jesús, en la Casa de la Iglesia, se celebró una Eucaristía de acción de gracias por todo lo vivido y compartido a lo largo del curso.
La Eucaristía fue presidida por D. Rogelio Garrido Checa, párroco de San Miguel, quien ha acompañado de cerca a dichos grupos. En su homilía, invitó a los presentes a reflexionar sobre la importancia de amar y dejarse amar. Señaló que, aunque pueda parecer sorprendente, muchas veces resulta más difícil aceptar el amor que se nos ofrece que entregarlo a los demás.
Asimismo, dio gracias por la gran familia que se está formando a través de los grupos de Emaús, Effetá y Bartimeo, poniendo en valor los lazos de fraternidad, acogida y cariño que han ido creciendo entre sus miembros. Con emoción, afirmó que estos grupos son para él «un auténtico tesoro».
La homilía incluyó el testimonio de un joven que recientemente había participado en un encuentro en Madrid junto al papa León XIV, compartiendo con los asistentes su experiencia y las vivencias que marcaron aquel acontecimiento.
La Eucaristía concluyó con una emotiva acción de gracias en la que se fueron presentando ante el altar los distintos frutos que los retiros de Emaús, Effetá y Bartimeo han dado a lo largo del curso: nuevas amistades, reconciliaciones, crecimiento en la fe, servicio, vocaciones y una comunidad cada vez más unida.
Como acto final del encuentro disfrutaron de una cena compartida, un momento de convivencia fraterna en el que los asistentes pudieron seguir compartiendo experiencias, recuerdos y proyectos, fortaleciendo los lazos de amistad que se han ido forjando a lo largo del curso.
Eva González
Emaús Mujeres

