Del 9 al 12 de octubre, la Casa de Espiritualidad San Juan de Ávila de la Yedra acogió el Cursillo de Cristiandad N.º 342 de nuestra Diócesis de Jaén. Para el equipo de responsables, coordinado en esta ocasión por Antonio Castilla, y acompañados por nuestros consiliarios D. Sebastián Guerrero y D. Carlos Moreno, ha sido un verdadero privilegio trabajar en la viña del Señor y sentirnos sus amigos íntimos.
Ha sido un encuentro muy especial. La Gracia de Dios se derramaba por las ventanas de la Yedra, y creo que todos hemos sentido su presencia de forma intensa y constante en medio de aquellas salas de esta Santa Casa como brisa que acaricia nuestras caras en esas noches de verano. Han sido tres días de descubrimiento para unos, de despertar para otros… pero para nadie ha sido indiferente.
A menudo vivimos inmersos en el ruido, la prisa, las pantallas …, llevando una mochila a nuestra espalda demasiado pesada. Sin embargo, el Señor nunca se cansa de esperar y nos demuestra que las cosas no ocurren por casualidad, sino por una profunda causalidad divina, y recorrer este camino con un amigo como Jesús, nos permite aligerar nuestra carga.
Este Cursillo ha sido como esa parada en este camino para descansar en un albergue, a lo largo de esta ruta de la vida: un lugar donde parar, dejar nuestros zapatos viejos y recibir unos nuevos, mucho más cómodos y amortiguados para seguir caminando con fuerza y con la mejor compañía.
Dios nos ha regalado unas «gafas nuevas» en estos días, para transformar nuestra mirada, ayudándonos a recolocar en nuestra vida a Dios, en el lugar que le corresponde, para que el resto ocupe la posición correcta. De esta forma pasamos del mero «estar» al «ser» dentro de la Iglesia, Familia de cristianos.
Hemos comprobado que el Señor tiene un plan perfecto para todos. Tanto es así que, durante estos días, incluso hemos podido dos matrimonios renovar nuestras promesas matrimoniales… ¡¡¡Un regalazo!!!
¡23 personas han conocido la grandeza de Dios! 23 vidas que ya no están solas, que se saben acogidas por una gran familia y que han descubierto que Jesús siempre los ha estado esperando para llenar de luz y pintar las hojas en blanco y negro de sus vidas.
¡La FAMILIA de Cursillos crece! ¡DE COLORES!
Miguel Ángel Jiménez Villar
Equipo de Responsables MCC Jaén

