Con repique solemne de campanas y gran alegría para el pueblo de Garcíez, el lunes día 28 de Enero, recibimos la Cruz de la Misión. En la entrada de nuestro pueblo por la carretera que llega desde Bedmar, esperábamos ilusionados a nuestro párroco, D. Juan Guerrero, que nos trasladaba desde la Comunidad hermana de Bedmar. Fue emocionante la llega de los vehículos provenientes del pueblo de al lado que nos traía la Cruz del Señor.Un nutrido grupo de cristianos de Bedmar nos legaron el madero Redentor.
Ya en nuestro pueblo, y portada por las personas que nos encontrábamos, más de las que se esperaba pues era una mañana de aceituna, con cantos de victoria y oraciones a Cristo, llevamos la Cruz por las calles de nuestra villa hasta nuestra iglesia parroquial, donde aguarda presidiendo nuestro altar, el Santísimo Cristo de las Injurias, al que profesamos un gran amor y devoción y al que nuestro párroco nombró en varias ocasiones en la homilía de la celebración Eucarística.
Después de la Misa, besamos la Cruz del Señor y permanecimos en silencio orante hasta mediodía. A las una y media tuvimos una oración de acción de gracias por la visita a nuestra pequeña y humilde parroquia de la Cruz y fue transportada hasta el pueblo de Larva.
Garcíez se alegra por la visita de la Cruz de la Misión
