Sí a la vida definitivo

«¡Sí a la Vida! Esperanza ante la crisis» es el lema con el que la Iglesia celebra hoy la Jornada por la Vida. En el trasfondo de esta solemnidad, entre el ruido de la polémica que suscita debates en torno al aborto o la eutanasia, se impone un sí definitivo, el sí de la esperanza, el que pronunció María.

Esa humilde mujer supo ponerse en manos de Dios y se fió de Él sin esperar nada a cambio, creyó sin más y dijo «hágase en mí según tu palabra». Ése es el sí rotundo a la vida, sin matices, desde su concepción hasta la muerte natural. Los datos son más que cifras por lo que revelan y el discurso no es nada halagüeño. Cada vez se produce un mayor número de abortos y la ancianidad o la discapacidad adquieren, en muchos casos, un sentido utilitario en el que sólo somos si servimos.

Por eso, una jornada como la de hoy nos invita a gritar ese sí rotundo y definitivo de María, a restablecer los verdaderos valores del ser, a dejarnos hacer por Dios. Crezcamos, vivamos y dejemos vivir entonces a su imagen y semejanza.

Jornada por la Vida en nuestra diócesis

El Santuario de Ntra. Sra. de La Cinta, en Huelva, acoge esta tarde un Santo Rosario por la Vida desde las 18.00 horas, que irá seguido de una Eucaristía, a partir de las 18.30 horas. En las parroquias también se rezará por la vida, según los horarios dispuestos en cada una de ellas.

Los obispos españoles han publicado la nota «Por los niños; por los padres; por los abuelos: sí a la vida», en la que señalan que «para España, para Europa y para el mundo –comienzan diciendo- la apertura moralmente responsable a la vida es una riqueza social y económica. […] Por eso, se convierte en una necesidad social, e incluso económica, seguir proponiendo a las nuevas generaciones la hermosura de la familia y el matrimonio». Para los obispos, es imprescindible un «cambio de mentalidad y de vida que permita ganar la propia libertad para donarse al otro: donarse a la esposa o al esposo, donarse a los hijos, donarse a los ancianos, donarse al que sufre. Esto es lo que el Papa Francisco ha explicado cuando ha afirmado: una sociedad que abandona a los niños y que margina a los ancianos corta sus raíces y oscurece su futuro».

En Huelva sigue la tendencia del resto del territorio español. En 2012 el número de nacimientos descendió un 5,31 por ciento respecto al año anterior, sin embargo, la población ha aumentado debido a los movimientos migratorios, al ser nuestra provincia gran receptora de inmigrantes que acuden a trabajar en las diferentes campañas agrícolas. En el capítulo de «interrupciones voluntarias del embarazo», en Huelva, el número ha ido ascendiendo año tras año desde los 1.296 abortos de 2005 hasta los 1.902 que se produjeron en 2011.

En nuestra diócesis, es la Delegación Diocesana para la Familia la que se encarga directamente de velar y gestionar todo lo relacionado con la defensa de la vida. Como novedad, recientemente se ha constituido el Servicio Diocesano de Orientación Familiar, formado por un grupo de voluntarios, colaboradores y profesionales que tratan de ayudar a familias con previsible situación de conflictividad; orientar a matrimonios y familias en crisis; ayudar a matrimonios con dificultades con los hijos y asesorar a madres gestantes o con embarazos inesperados, proponiendo recursos como la Casa de Acogida Oasis.

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