‘Platero’ visita con los internos de la prisión de Huelva a la Blanca Paloma

La XV Peregrinación al Rocío de la Prisión Provincial de Huelva comenzó ayer martes, 29 de abril, con la participación de una veintena de internos, que realizan durante dos días el camino desde Huelva hasta la aldea almonteña.

Una actividad que no ha querido ser ajena a la conmemoración del Centenario de la primera edición de ‘Platero y yo’, teniendo que en cuenta que la Hermandad de Ntra. Sra. del Rocío de Moguer es madrina de la Asociación Rociera del Centro Penitenciario onubense. Por este motivo, los organizadores de esta peregrinación han querido hacerle un guiño al ‘Año Platero’ contando con un burrito que les acompañará durante todo el camino, portando agua y unos bocadillos. Una forma de recordar la obra universal del escritor moguereño Juan Ramón Jiménez.

En cuanto a la estructura de la peregrinación en sí, la programación es muy similar a la seguida en ediciones anteriores. De esta forma, el inicio de la marcha fue ayer, coincidiendo con el amanecer del día. La primera parada fue en San Juan del Puerto, para seguir hasta Moguer, donde se vivió uno de los momentos más emotivos del camino. Fue al paso por la Asociación ‘Abriendo Puertas’, una organización que les preparó una sorpresa a los participantes. Además, uno de los chicos de ‘Abriendo Puertas’ acompañó a los internos hasta la Ermita de Montemayor con un tamboril. La jornada del martes continuó hasta El Milanillo, lugar en el que suele descansar la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Moguer en su camino al Rocío.

Los peregrinos pasaron la noche del martes en la casa de la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Palos de la Frontera, situada en la zona de Villarejo. Precisamente, una de las principales novedades del recorrido de este año se produjo durante el rezo del Rosario, que contó con la participación activa de la Hermandad Matriz del Rocío de Almonte, así como de las filiales de Moguer, San Juan y Ayamonte, además de la propia Asociación Rociera de la Prisión Provincial de Huelva.

La jornada del miércoles día 30, a la que se suma la compañía de nuestro Obispo, se ha iniciado al amanecer con un desayuno a base de tostadas, bacalao y demás productos propios del Rocío. La salida ha sido a las nueve de la mañana para hacer el tramo que resta hasta la aldea almonteña. Una vez en El Rocío se produce uno de los momentos más esperados por parte de los internos, ya que en la Casa de la Hermandad del Rocío de Moguer tiene lugar un almuerzo con paella que está abierto a sus familiares, por lo que se viven momentos muy entrañables y llenos de emoción.

Después del almuerzo, los participantes de la peregrinación acudirán en la Ermita de la Blanca Paloma a una misa de despedida de la peregrinación ante la Virgen del Rocío.

Con todo, la Asociación Rociera quiere reiterar que la finalidad de esta actividad es contribuir a la reinserción social de los internos de la Prisión Provincial de Huelva, una cuestión que nunca debe olvidarse de esta peregrinación religiosa.

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