Recientemente se ha hecho público el documento preparatorio para la III Asamblea General del Sínodo de Obispos que versará sobre la familia y la evangelización y se celebrará en dos etapas: la primera, la Asamblea General Extraordinaria del 2014, ordenada a delinear el «status quaestionis» y a recoger testimonios y propuestas de los Obispos para anunciar y vivir de manera creíble el Evangelio de la familia; la segunda, la Asamblea General Ordinaria del 2015, para buscar líneas operativas para la pastoral de la persona humana y de la familia.
La misión de predicar el Evangelio a toda la humanidad ha sido confiada directamente por el Señor a sus discípulos y es la Iglesia quien lleva adelante tal misión en la historia. En el tiempo que estamos viviendo, la evidente crisis social y espiritual llega a ser un desafío pastoral, que interpela la misión evangelizadora de la Iglesia para la familia, núcleo vital de la sociedad y de la comunidad eclesial. La propuesta del Evangelio sobre la familia en este contexto resulta particularmente urgente y necesaria.
Hoy se presentan problemáticas inéditas hasta hace unos pocos años. Entre las numerosas nuevas situaciones, que exigen la atención y el compromiso pastoral de la Iglesia, bastará recordar: los matrimonios mixtos o interreligiosos; la familia monoparental; la poligamia; los matrimonios concordados con la consiguiente problemática de la dote, a veces entendida como precio para adquirir la mujer; el sistema de las castas; la cultura de la falta de compromiso y de la presupuesta inestabilidad del vínculo; etc.
Esta realidad presenta una singular correspondencia con la amplia acogida que está teniendo en nuestros días la enseñanza sobre la misericordia divina y sobre la ternura en relación a las personas heridas, en las periferias geográficas y existenciales: las expectativas que se derivan de ello acerca de las decisiones pastorales sobre la familia son muchas.
Este documento preparatorio incluye un cuestionario para la participación de las Iglesias particulares en la preparación de dicho sínodo que, en el caso de nuestra diócesis, están siendo trabajadas desde la Delegación Diocesana para la Familia, y que abarca preguntas sobre la difusión de la Sagrada Escritura y del Magisterio de la Iglesia en relación a la familia; sobre el matrimonio según la ley natural; sobre la pastoral de la familia en el contexto de la evangelización o para afrontar algunas situaciones matrimoniales difíciles; o temas como las uniones entre personas del mismo sexo, la educación de los hijos en las situaciones matrimoniales irregulares, la apertura de los cónyuges a la vida o la relación existente entre la familia y la persona.