El programa, desarrollado en las instalaciones del Colegio José Oliva gracias a la colaboración del centro, ha contado con financiación del Ministerio de Igualdad y de la Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad de la Junta de Andalucía. Su objetivo es doble: ofrecer a los menores un espacio seguro en el que seguir desarrollándose a nivel personal, emocional y social durante las vacaciones y, al mismo tiempo, apoyar a las familias favoreciendo la conciliación laboral y familiar.
Un verano repleto de actividades
En esta edición han participado 44 menores de Educación Primaria y Secundaria, que han asistido de lunes a viernes en horario de 9:00 a 14:30 horas. Durante ese tiempo han disfrutado de un amplio abanico de propuestas educativas y lúdicas, además de recibir una alimentación equilibrada que incluía desayuno, almuerzo y merienda.
El programa ha combinado refuerzo educativo, talleres creativos, actividades deportivas, juegos de grupo y propuestas acuáticas, junto a diferentes salidas y excursiones. La playa, la bolera, el kayak, el parque acuático de Palos de las Frontera o Aquópolis han sido algunos de los destinos elegidos para que los participantes vivieran experiencias enriquecedoras y compartieran tiempo de calidad con sus compañeros.
A través de estas actividades se ha trabajado el desarrollo de habilidades sociales, la creatividad, la gestión emocional, el trabajo en equipo y el cuidado de la naturaleza fomentando valores como el respeto, la cooperación, el compañerismo y la constancia.

Una convivencia basada en la inclusión
La responsable del proyecto, Nuria Martín, resalta los excelentes resultados obtenidos entre los participantes. Explica que la escuela ha logrado construir un espacio de integración para menores de distintas culturas y edades, quienes han intercambiado experiencias dentro de un entorno cálido, cercano y de respeto.
El compromiso del voluntariado
Un aspecto importante de la Escuela de Verano ha vuelto a ser el voluntariado. En esta ocasión, 8 jóvenes voluntarios y voluntarias han colaborado activamente en el desarrollo de las actividades, acompañando a los menores durante todo el verano y contribuyendo a crear una experiencia educativa y divertida.
Un proyecto que apuesta por la infancia y la juventud
La Escuela de Verano forma parte del proyecto ‘Educar para Crecer’, integrado en el Área de Familia de Cáritas Diocesana de Huelva. Esta iniciativa se dirige al colectivo infantil y juvenil del Distrito III de la capital onubense, ofreciendo una intervención integral y socioeducativa destinada a fortalecer sus capacidades y mejorar sus oportunidades de futuro.
Con esta nueva edición, Cáritas Diocesana de Huelva reafirma su compromiso con la infancia y la juventud en situación de vulnerabilidad, promoviendo espacios que favorecen la igualdad de oportunidades, la inclusión social y el desarrollo personal de los menores.
La entrada Cáritas Diocesana de Huelva cierra una nueva edición de su Escuela de Verano ‘Educar para Crecer’ se publicó primero en Diócesis de Huelva.

