El sacerdote José María Tortosa habla de su estancia en Roma y de su vuelta a la diócesis de Guadix, cada vez más cerca
En los últimos días del mes de agosto, he visitado a nuestro obispo Don Francisco Jesús Orozco para darle información de la actividad que sigo desarrollando en la parroquia de Roma como sacerdote en misión (“Fidei Donum”) con un acuerdo entre el obispo de Roma (Papa León XIV) y Don Francisco Jesús.
También hemos hablado de renovar este acuerdo (convenzione la llaman los italianos) por unos tres años más con el fin de seguir atendiendo esta parroquia de Santa María del Soccorso, que la Asociación de Sacerdotes del Prado tiene confiada desde hace casi 40 años, como deseo expreso de nuestro fundador el Beato Antonio Chevrier, para manifestar la íntima unión con el Papa, cabeza de la Iglesia.
Después de este acuerdo, hasta el 30 de septiembre de 2029, que será el último, volveré a la diócesis para continuar desarrollando el ministerio sacerdotal donde el obispo considere necesario y útil para la pastoral diocesana.
Agradezco esta nueva generosidad de Don Francisco Jesús de permitirme concluir los objetivos propuestos desde que la Asociación de Sacerdotes del Prado pensó en mi persona para gestionar la parroquia y la formación de sacerdotes que, o bien ya conocen el Prado y quieren continuar la formación, o bien se acercan por primera vez a nosotros pidiendo ser introducidos en la “vocación” de los sacerdotes del Prado, de ser “sacerdotes pobres para la evangelización de los pobres”. Normalmente, nos encontramos en parroquias de periferia, de barrios marginales o aquellas en las que no es fácil encontrar un sacerdote disponible.
Como nos recuerdan casi todos los papas, la Iglesia tiene como misión la evangelización y, especialmente desde el Concilio Vaticano II, ser “una Iglesia pobre para la evangelización de los pobres”.
En Roma y con 2 amigos de Huéneja
Este mes de octubre he recibido la visita del Obispo de Danlí (Honduras), amigo, natural de Huéneja, Don Patricio Larrosa Martos, que estaba por Roma en visita “ad limina”. Y también he recibido la visita del vicario general de la diócesis de Guadix, José Francisco Serrano Granados, que se encuentra haciendo unos días de investigación en Roma para continuar con su doctorado.
Agradezco de corazón las visitas y todos los gestos de cercanía de los que vienen a Roma y te llaman para encontrarnos y también para poder facilitar, en la medida de mis posibilidades, algunas visitas y hacer de cicerone por Roma. Desde la distancia, cualquier visita es de gran apoyo y te hace sentir que no eres ajeno a tu diócesis.
José Mª Tortosa Alarcón
Párroco de Santa María del Soccorso en Roma

