
Las rogativas terminaron con algo de lluvia, que impidió el regreso de La Piedad a su templo, aplazado para el próximo domingo
Del 22 al 29 de abril, se han celebrado las rogativas a la Virgen, en la ciudad de Baza. Como manda la tradición, desde mediados del siglo XVII, los bastetanos rezan a la Virgen de la Piedad ante el Cristo de los Méndez, en la parroquia del Sagrario, para pedir por la lluvia y por todas las necesidades. Lo hacen en abril y así ha sido un año más.
El 22 de mayo, la imagen de la Piedad, Copatrona de Baza, fue trasladada desde su templo hasta la iglesia Mayor, para las rogativas. En las celebraciones que ha habido durante la semana, se ha pedido principalmente por la lluvia, tan necesitada en este tiempo de sequía. Pero también se ha pedido por otras necesidades de la iglesia y del mundo, de manera particular, por las vocaciones, ya que la Iglesia celebraba en esos días la Semana de Oración por las Vocaciones.
Al final de las rogativas llovió. No fue todo lo que hacía falta -que es mucho- pero, al menos, sirvió de alivio. También hizo esa lluvia que se tuviese que retrasar una semana el regreso de la imagen de la Piedad hasta su templo. Volverá a la iglesia del antiguo convento de la Merced el domingo próximo, en procesión, acompañada por los bastetanos.