

Con una Misa Pontifical con bendición apostólica e indulgencia plenaria terminó la Semana Santa en la Catedral de Guadix. Y lo hizo con alegría y con una procesión claustral con la custodia y la imagen del Facundillo, que representa la Resurrección del Señor. La imagen del hombre nuevo resucitado se expresa, como en tantos lugares de la diócesis, con la imagen de un Niño Jesús, signo de la nueva vida de Cristo tras su resurrección.
En esta celebración, el obispo de Guadix invitó a vivir la alegría de la Resurrección del Señor. Monseñor Francisco Jesús Orozco, en la homilía, recordó que la Resurrección de Cristo es el anuncio central de la Pascua y destacó que la Resurrección no es una esperanza futura, sino un hecho ya cumplido, que cambia la vida de los creyentes. A partir de las lecturas, invitó a vivir la fe como un encuentro real con el Resucitado, especialmente en la Eucaristía, y a dar testimonio de ello con la palabra y con la vida.
También afirmó que la Resurrección de Jesús no es un mito, sino un acontecimiento histórico respaldado por los testimonios evangélicos, con María Magdalena como primera testigo. Recordó además que las apariciones del Resucitado transformaron a los discípulos, que pasaron del miedo a anunciar públicamente el Evangelio y a entregar su vida por Cristo.
Y animó a vivir desde la Resurrección del Señor: “Vivamos la vida resucitada desde ya; seamos hijos de la Resurrección y no del sepulcro. Vivamos en la gracia de Dios, gocemos de ser cristianos, de ser hijos de la Iglesia, de celebrar la Eucaristía, de vivir la vida de Cristo… Vivamos como resucitados, llevemos esperanza donde hay tanta muerte y tanta desesperanza: a las tumbas de nuestro tiempo, la guerra, los atentados contra la dignidad de la vida en el aborto, en la eutanasia, tantas familias rotas, tantos jóvenes en la droga, esclavos de la pornografía. Seamos luz en medio de la oscuridad”.
En la homilía, hizo alusión a la tradición del Facundillo, recuperada por la Hermandad de los Favores. Con esa imagen del Niño Jesús, procesionada el Domingo de Resurrección, se anuncia que Cristo ha resucitado, ha nacido a la vida nueva de la resurrección. Es así como se expresa la Resurrección del Señor en la mayor parte de los pueblos de la diócesis de Guadix, donde también se sacan imágenes del Niño Jesús en las procesiones del Encuentro. Se trata de una tradición que se recupera ahora en la ciudad accitana con la procesión del Facundillo al final de esta Misa.
La celebración terminó con la bendición apostólica con indulgencia plenaria y con la procesión del Facundillo y del Señor expuesto en la custodia, que recorrieron las naves laterales de la Catedral. Una bendición que invita a “ser signo de la mañana de Pascua en un mundo que a veces parece vivir en la noche”, como recordó el obispo.
Antonio Gómez
Delegado diocesano de Medios de Comunicación Social. Guadix

