Nos preparamos para la jornada de las familias. Del capítulo 2: «Realidad y desafío de las familias» (domingo 28-V-2017)

Diócesis de Guadixhttps://www.diocesisdeguadix.es/
La diócesis de Guadix es una sede episcopal sufragánea de la archidiócesis de Granada, erigida en 1492 y, según la tradición, procedente de la diócesis de Acci, fundada por San Torcuato en el siglo I. Su sede es la catedral de Guadix.

“El debilitamiento de la fe y de la práctica religiosa en algunas sociedades afecta a las familias y las deja más solas con sus dificultades. Los Padres afirmaron que «una de las mayores pobrezas de la cultura actual es la soledad, fruto de la ausencia de Dios en la vida de las personas y de la fragilidad de las relaciones. Asimismo, hay una sensación general de impotencia frente a la realidad socioeconómica que a menudo acaba por aplastar a las familias […] Con frecuencia, las familias se sienten abandonadas por el desinterés y la poca atención de las instituciones.

Las consecuencias negativas desde el punto de vista de la organización social son evidentes: de la crisis demográfica a las dificultades educativas, de la fatiga a la hora de acoger la vida naciente a sentir la presencia de los ancianos como un peso, hasta el difundirse de un malestar afectivo que a veces llega a la violencia. El Estado tiene la responsabilidad de crear las condiciones legislativas y laborales para garantizar el futuro de los jóvenes y ayudarlos a realizar su proyecto de formar una familia».

La falta de una vivienda digna o adecuada suele llevar a postergar la formalización de una relación. Hay que recordar que «la familia tiene derecho a una vivienda decente, apta para la vida familiar y proporcionada al número de sus miembros, en un ambiente físicamente sano, que ofrezca los servicios básicos para la vida de la familia y de la comunidad». Una familia y un hogar son dos cosas que se reclaman mutuamente. Este ejemplo muestra que tenemos que insistir en los derechos de la familia, y no sólo en los derechos individuales. La familia es un bien del cual la sociedad no puede prescindir, pero necesita ser protegida.” (AL 43-44)

Comentario: Cuando uno lee Amoris laetitia comprende el gran reto del Papa Francisco: mostrar a la humanidad que la familia no es un problema sino una oportunidad para madurar en el amor individual y socialmente. Dice el Papa: “La familia es un bien del cual la sociedad no puede prescindir, pero necesita ser protegida.” Para ello no basta con exaltar las múltiples bondades del matrimonio y la familia, sino que hay que apostar por acompañar a las familias y no dejarlas solas en sus dificultades. El Papa es consciente de que la crisis socio-económica agudiza los conflictos familiares y, en muchas ocasiones, son las mismas familias las que reclaman mayor atención de las instituciones. Toda la desprotección hacia la familia tiene serias repercusiones para la vida social: erosiona la convivencia social y mina las bases sobre las que se construyen las relaciones de confianza y trabajo en común. Es valiente el llamamiento a los estados para que legislen medidas de protección e impulso de iniciativas para la vida familiar.

José Antonio Robles Navarro

Nos preparamos para la Jornada de las familias (24 de Junio en Guadix). Cada día se nos ofrece un pequeño texto de La Exhortación del Papa Francisco Amoris laetitia. Nos ayudará un breve comentario que acompañará al texto magisterial. Se trata de que dediquemos un rato a meditar la reflexión del Papa. Quedan invitados los matrimonios a trabajar juntos el texto. Y por supuesto, esta ventana quiere estar abierta a posibles comentarios, reflexiones compartidas, sugerencias. Ojalá que la meditación diaria de Amoris laetitia suscite un diálogo fluido a través de este medio web.

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