Los Hermanos Fossores de la Misericordia, de Guadix, están de enhorabuena. El pasado martes 6 de octubre, festividad de San Bruno, hizo profesión de sus votos perpetuos el hermano fray José Albeiro Jiménez, en una celebración festiva, que estuvo presidida por el obispo de Guadix, monseñor Francisco Jesús Orozco. Profesó los votos perpetuos de los consejos evangélicos de castidad, pobreza y obediencia, vividos en el servicio de las dos últimas obras de misericordia: enterrar a los muertos y orar por los vivos y los difuntos, que es lo que distingue a los Hermanos Fossores.
Fray José Albeiro Jiménez Agudelo llegó desde Colombia y se ha formado en la comunidad durante estos últimos cuatro años, madurando y discerniendo su vocación.
El obispo, en la celebración vivida con toda solemnidad, destacó la alegría y la disponibilidad de los Hermanos Fossores al servicio de la Iglesia, en una vocación singular.
Los hermanos estuvieron acompañados por los representantes de la CONFER de Guadix, el capellán de los Hermanos Fossores de Guadix , Antonio Fajardo, y el capellán de la comunidad de Hermanos Fossores que hay en Logroño.
El nuevo hermano fosor, Fray José Albeiro Jiménez, ha quedado destinado a la comunidad que hay en Guadix, integrada por el superior general, Fray Hermenegildo, por Fray Vicente y por el propio fray José Alberiro.
La Congregación de Hermanos Fossores de la Misericordia fue fundada en Guadix el 11 de febrero de 1953 por Fray José María de Jesús Crucificado. Desde entonces, estos frailes han estado siempre en la ciudad accitana, dedicados a rezar por los difuntos, al cuidado del cementerio y al acompañamiento de los que pierden a un ser querido. Se trata de una comunidad y una labor que los accitanos aprecian mucho.
Antonio Gómez
Delegado diocesano de MCS. Guadix

