

La celebración ha contado con una Misa presidida por el obispo y una jornada de convivencia con otras dos comunidades de Marta y María
Las religiosas de la Congregación Marta y María, de Guadix, han celebrado el 47 aniversario de la fundación de su congregación. Y lo han hecho junto a otras religiosas de la misma congregación que hay en Andalucía. También han contado con la presencia del obispo, D. Francisco Jesús Orozco, que presidió la celebración de la Eucaristía, y el rector del Seminario, José Antonio García, que concelebró. La celebración tuvo lugar el viernes 2 de enero, en la Casa Sacerdotal de Guadix.
Estas religiosas celebraron, así, el aniversario de su congregación, que se conmemora el 6 de enero. Pero, al ser ese día la fiesta de la Epifanía del Señor, han adelantado la celebración. Se unieron a las religiosas accitanas otras dos comunidades que hay cerca: las religiosas de Marta y María de la Casa Sacerdotal de Córdoba, y las de Castillo de Locubin, de Jaén, de la misma congregación.
Una Eucaristía compartida y presidida por el obispo ha sido el acto central de esta jornada de convivencia y celebración, en medio de la Navidad y justo al comenzar el año. Así, no solo han recordado ese 47 aniversario de su congregación, sino que han celebrado la alegría de la Navidad y han pedido por el nuevo año recién estrenado.
Las religiosas de Marta y María llevan la Casa Sacerdotal de Guadix, situada en la parte alta del Hospital Real. También atienden el obispado y ayudan en la catedral y en parroquias.
La Congregación Marta y María
La Congregación Apostólica Marta y María fue fundada por Monseñor Miguel Ángel García Aráuz y la Madre Ángela Eugenia Silva Sánchez, en 1979 en la Diócesis de Jalapa (Guatemala). En la actualidad, la Congregación cuenta con más de 700 religiosas presentes en Guatemala, España, Venezuela, Honduras, Argentina, EEUU, Italia, Etiopía, Cuba y Lituania.
Los fundadores quisieron distinguir al Instituto con el nombre de «Marta y María» para señalar los dos principios que rigen sus vidas: la contemplación de los misterios divinos (María) y la acción apostólica en el servicio generoso y desinteresado a los hermanos (Marta). Ambas facetas se funden en el amor al Señor, al modo de las santas hermanas de San Lázaro.
A su vida de oración y contemplación en la intimidad con Jesús Eucaristía, unen el celo apostólico en el servicio a los hermanos y la Iglesia, que se cristaliza en la atención de niños discapacitados y huérfanos, personas drogodependientes, ancianos abandonados y otras obras de caridad.
Antonio Gómez
Delegado diocesano de MCS. Guadix

