
Con el Domingo de Ramos ha comenzado la Semana Santa en toda la Iglesia, también en la diócesis de Guadix. En su Catedral, fue el obispo el encargado de presidir la celebración de la Misa del Domingo de Ramos, después de una procesión de palmas y ramos de olivo, que comenzó en la calle. Fueron muchos los fieles que participaron en la misma, algunos de ellos, provenientes de otros lugares, pero que pasan la Semana Santa en Guadix.
Como en todas las celebraciones del Domingo de Ramos, uno de los momentos más importantes fue el de la lectura de la Pasión. Después, en la homilía, D. Francisco Jesús Orozco comentó el contraste entre la aclamación de Jesús como Mesías y Señor en su entrada en Jerusalén con el relato de dolor y sufrimiento de la Pasión.
Mons. Orozco animó a todos a cuestionarse qué imagen tenemos de Jesús, si la del triunfalismo o la del que entrega su vida en la Pasión- “Alabemos -dijo- a Dios, que es ese hombre que por amor muere en una cruz y resucita, y demos gracias porque la única razón que explica esta Semana Santa y todas las de nuestra vida eres tú y tu vida eterna”.
Y terminó la celebración agradeciendo la participación de todos, en especial de los coros de María Briz y la Escolanía, que se fusionaron en uno para cantar en la Catedral. También, felicitó a las Hermandades y Cofradías “que en estos días tienen su tiempo fuerte, expresando fuera lo que aquí vivimos dentro… Si solo nos quedamos en lo de fuera, no tiene sentido”. Y les recordó a las Hermandades que “esto que celebramos aquí [en la Misa] es lo que ahora expresaremos con nuestras estaciones de penitencia”. Finalizó la Misa deseando que así sea para todos.
Antonio Gómez
Delegado diocesano de MCS. Guadix