

Por segundo año consecutivo, Fonelas celebró la solemnidad de la Sagrada Familia con una Misa de Aguinaldos que desbordó participación, emoción y raíces. La iglesia se llenó por completo. Había expectación. Y no defraudó.
Los vecinos y el grupo cantor se vistieron con los trajes típicos, recuperando una tradición profundamente enraizada en la religiosidad popular. La liturgia fue cantada íntegramente con aguinaldos, esas coplas populares que anuncian el nacimiento de Jesús desde la fe sencilla del pueblo.
La Misa de Aguinaldos es una forma propia de celebrar la Eucaristía en tiempo de Navidad, especialmente extendida en Andalucía: no es un espectáculo ni un añadido folclórico, sino una liturgia plenamente válida, donde los cantos tradicionales sustituyen a los ordinarios de la Misa y ayudan a rezar desde la cultura y la historia del lugar.
La celebración fue multitudinaria, participada y vivida con hondura. Familias enteras, mayores y jóvenes, se dieron cita en una Eucaristía que puso en el centro a la familia de Nazaret y recordó que la fe también se transmite cantando, celebrando y compartiendo.
Fonelas demostró, una vez más, que cuando la fe se une a la tradición viva del pueblo, la Navidad se celebra con verdad, belleza y esperanza.
Tito Martínez Heredia
Fonelas

