
La fiesta de Todos los Santos de este año, en Huéscar, ha permitido recuperar buena parte de las tradiciones que siempre han estado muy arraigadas y que, el año pasado, por la pandemia, se vieron afectadas. En 2020 se suspendieron las celebraciones de la Misa en el cementerio y muchos familiares no pudieron ni siquiera desplazarse para rezar ante las tumbas de sus seres queridos. Pero este año sí que se ha podido ser, rezar y celebrar en el cementerio, como siempre se ha hecho.
Esto es lo que ocurría en la tarde del 1 de noviembre, festividad de Todos los Santos en el cementerio de San José, de Huéscar. El párroco de Huéscar, acompañado por el vicario parroquial y el sacerdote jubilado que reside en dicha localidad, acudieron al cementerio para celebrar la Eucaristía y rezar por todos los difuntos. A pesar de que para este día amenazaba lluvia, un gran número de fieles acudieron a dicha celebración. Esta cita litúrgica contaba ya con aforo libre, aunque sigue siendo obligatorio el uso de mascarilla y el mantenimiento de la distancia de seguridad.
En estos días, el cementerio viste sus mejores galas, pues las familias llevan ya semanas limpiando, blanqueando las tumbas de sus seres queridos. También les llevan flores y, por supuesto, rezan por ellos en estos días tan especiales.
Este año, también, al finalizar la Eucaristía, el ayuntamiento de Huéscar ha preparado un concierto de música clásica en el cementerio, que ha gustado mucho a los asistentes.
José Antonio Martínez
Párroco de Huéscar