

El obispo de Guadix, D. Francisco Jesús Orozco, recibió la visita del equipo itinerante de las Comunidades Neocatecumenales de Granada, como responsable del acompañamiento y la formación de las Comunidades Neocatecumenales que hay en la diócesis de Guadix, igual que hace con las de la archidiócesis de Granada.
El encuentro, que tuvo lugar el viernes 19 de diciembre, en el obispado, forma parte de la dinámica ordinaria de este movimiento eclesial, que informa al obispo, al final del año, sobre las comunidades que hay en la diócesis. En la de Guadix, hay dos comunidades Neocatecumenales: una en Baza y otra en Purullena. Mons. Orozco ya les ha manifestado, en otras ocasiones, que “la Iglesia de Guadix está abierta para que estén presentes estas Comunidades Neocatecumenales y para que puedan evangelizar”.
El Camino Neocatecumenal
El Camino Neocatecumenal nace en el año 1964 en las chabolas de Palomeras Altas, en Madrid (España). El ambiente de las barracas estaba formado por los más degradados de la sociedad. En ese ambiente germinó la semilla del Camino Neocatecumenal, entre los pobres y marginados, que, al recibir el anuncio de Cristo muerto y resucitado, ven cómo el Espíritu Santo suscita un proceso de iniciación cristiana a imagen del catecumenado de la Iglesia primitiva.
El Camino –cuyo itinerario se vive en las parroquias, en pequeñas comunidades constituidas por personas de diversa edad y condición social– lleva gradualmente a los fieles a la intimidad con Jesucristo y los transforma en sujetos activos en la Iglesia y testigos creíbles de la Buena Noticia. Es un instrumento para la iniciación cristiana de los adultos que se preparan para recibir el bautismo. Está al servicio de los obispos y de los párrocos como itinerario de redescubrimiento del bautismo y de formación permanente en la fe, y es propuesto a los fieles que deseen reavivar en su vida la riqueza de la iniciación cristiana.
Antonio Gómez
Delegado diocesano de MCS. Guadix

