
Un Domingo de Ramos más se volvió a abrir el Convento de las Madres dominicas, para bendecir las palmas que cada año la Hermandad del Santísimo se encarga de distribuir. Una vez bendecidas, comenzó la procesión hasta la iglesia parroquial, donde se celebró la Santa Misa.
Una gran multitud de personas acudió con su palma, sobre todo de las distintas hermandades y cofradías. Los hermanos mayores, junto con la corporación municipal de Huéscar, acompañaron al párroco, revestidos con los trajes de penitente de su hermandad, dándole más colorido a este alegre y festivo día.
El párroco estuvo acompañado el sacerdote oscense José Díaz, el vicario parroquial Gregory y el diacono de la parroquia, Guillermo, junto con un buen grupo de monaguillos.
Al finalizar la Santa Misa, los fieles se dirigieron a la capilla del Santísimo, n donde la Hermandad del Santo Sepulcro tenía preparado el besa manos y el besa pies a sus sagrados titulares.
José Antonio Martínez
Párroco de Santa María, de Huéscar