El arzobispo de Granada presidirá este Martes Santo la Misa Crismal en la catedral de Guadix

Diócesis de Guadixhttps://www.diocesisdeguadix.es/
La diócesis de Guadix es una sede episcopal sufragánea de la archidiócesis de Granada, erigida en 1492 y, según la tradición, procedente de la diócesis de Acci, fundada por San Torcuato en el siglo I. Su sede es la catedral de Guadix.

La Misa Crismal, a la que todos estamos invitados, será las 12 de la mañana, en la catedral de Guadix, el martes 27 de marzo.

Mons. Javier Martínez, arzobispo de Granada, presidirá la celebración de la Misa Crismal, que tendrá lugar el martes 27 de abril, a las 12 de la mañana, en la catedral accitana. Se trata de una celebración en la que, entre otros elementos, hay que bendecir y consagrar los Oleos y el Crisma para la administración de sacramentos. Eso lo tiene que hacer un obispo y, como no hay en la diócesis de Guadix desde que Mons. Ginés García tomase posesión de Getafe, lo va a consagrar el prelado metropolitano.

A la Misa Crismal están invitados todos los fieles que quieran asistir, pero, sobre todo, los que se van a confirmar a lo largo de este año, dado que el Crisma que se consagrará será el que se utilice en su Confirmación. Y, de manera especial, están invitados a participar los sacerdotes de la diócesis, ya que, en la celebración, hay un momento para que renueven su compromiso ministerial.

Desde que la diócesis de Guadix quedó vacante, esta va a ser la segunda vez que el arzobispo de Granada, Mons. Javier Martínez, venga a la diócesis accitana a presidir una celebración. La primera fue la clausura del 150 aniversario del nacimiento del fundador de la Congragación de las Esclavas la Inmaculada Niña, más conocidas como las religiosas de la Divina Infantita. Hasta que la Santa Sede nombre un nuevo obispo para Guadix, el administrador diocesano es el sacerdote José Francisco Serrano y él será el que presida el resto de las celebraciones de Semana Santa en la catedral.

Oleos y Crisma para todo el año

La Misa Crismal tiene su lugar específico en el itinerario de la Semana Santa. Su lugar es el Jueves Santo, por la mañana, antes de la celebración de la Cena del Señor. Sin embargo, por razones pastorales y para facilitar la asistencia de los sacerdotes y los fieles que lo deseen, se adelanta a la mañana del martes. Aunque cambie de día, no pierde su significación ni su solemnidad.

Además de la celebración de la Eucaristía, en esta Misa, los sacerdotes renovarán las promesas sacerdotales, que un día hicieron cuando fueron ordenados, muchos de ellos en la misma catedral. Por eso, es una celebración muy especial para todos los sacerdotes.

Además, durante la Misa Crismal, el obispo bendecirá los Óleos y el Crisma que van a ser utilizados durante el año en las parroquias para la administración de los sacramentos: el Óleo de Catecúmenos, el de Enfermos y el Crisma. Esto hace que se trate de una celebración cargada de sentido para toda la comunidad eclesial. Una vez terminada la celebración, estos Óleos y el Crisma iniciarán una “procesión” hasta las distintas parroquias de la diócesis. En algunas, el Jueves Santo habrá un rito de recepción de los Óleos y del Crisma, conectando así lo celebrado en la catedral con lo vivido en la parroquia.

Contenido relacionado

Enlaces de interés