

En el marco de la Semana del Matrimonio 2024, la delegación de Familia y Vida de la diócesis de Guadix celebró el pasado jueves, 12 de febrero, una jornada de reflexión y convivencia bajo el lema “Amor a fuego lento”. El encuentro, desarrollado en el Hospital Real de la Caridad de Guadix, propuso a los asistentes una original catequesis sobre la importancia de cuidar la espiritualidad matrimonial en el día a día.
Una dinámica de fe y vida cotidiana
La actividad central consistió en una original analogía entre la elaboración de un bizcocho de chocolate y la construcción del proyecto de vida matrimonial. Mientras un matrimonio se encargaba de cocinar la receta en directo, el sacerdote Antonio Fajardo dirigía las meditaciones, guiando a los presentes en un recorrido espiritual donde cada paso de la elaboración servía para ilustrar la importancia de «cocinar» el amor con paciencia y dedicación.
Este formato permitió a los matrimonios participantes visualizar cómo la cotidianidad de un hogar cristiano se transforma en un espacio de fe y testimonio. Antonio Fajardo, en su labor de acompañamiento, actuó como testigo del amor conyugal, motivando a los esposos a ver en su relación un signo del amor de Dios.
Durante el desarrollo de las meditaciones, se profundizó en diversos textos de la Exhortación Apostólica Amoris Laetitia del Papa Francisco. A través de las palabras del sacerdote y el ejemplo del matrimonio en la cocina, se abordaron temas fundamentales como la necesidad de un diálogo fecundo, la importancia de la oración en familia y la vivencia de una espiritualidad basada en gestos reales y concretos.
La jornada subrayó que el matrimonio es un proceso dinámico y un bien para toda la comunidad eclesial. Se invitó a los esposos a dedicar un tiempo de diálogo íntimo in situ, reflexionando sobre cómo mejorar su comunicación y cómo ser «chispa de alegría» en sus hogares.
Tras la elaboración y cocción del bizcocho, los asistentes compartieron un ágape fraterno comiendo juntos el dulce resultado, simbolizando que el amor sacramental es un don que debe ser compartido con la comunidad y la Iglesia.
El encuentro concluyó con la Oración a la Sagrada Familia, pidiendo que cada hogar de la diócesis sea un «lugar de comunión y cenáculo de oración», así como una auténtica «escuela del Evangelio». Esta iniciativa forma parte de las actividades preparadas por la subcomisión de Familia y Vida de la Conferencia Episcopal Española.
Jesús e Inma
Delegados diocesanos de Familia y Vida. Guadix

