
Benamaurel celebró gozosamente el Domingo de Ramos. Con la procesión de las palmas y als ramas de olivo, niños, padres catequistas, hermandades, el sacerdote y el pueblo cristiano comenzaron las celebraciones de Semana Santa, alrededor de Cristo que entra triunfante desde la humildad a dar su vida en rescate por muchos.
En la procesión hubo cantos, gritos de alabanza, hosannas al Hijo de David… y un niño, haciendo las veces de Cristo, iba subido en una borriquilla. El pueblo de Benamaurel, su parroquia, celebraron así que Dios los ama. Por eso, se disponen estos días a celebrar la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo y acompañarlo hasta el final siempre con él.
Joaquín Caler
Párroco de Benamaurel