La iglesia parroquial de Benamaurel acaba de sumar a su patrimonio un tesoro histórico muy esperado: un órgano francés del siglo XIX que ya se encuentra en el templo gracias a una donación. El instrumento procede de una comunidad de religiosas de clausura, un detalle que le aporta un aura muy especial, impregnada de historia y de la vida de oración que se vivía intramuros.
Con su llegada, Benamaurel pone fin a una ausencia de décadas, recuperando el sonido de un órgano litúrgico dentro del templo después de que el anterior instrumento se perdiera hace ya muchos años.
Más que música: historia, fe y patrimonio
Preguntado por esta incorporación, el párroco, Joaquín Caler, no esconde la alegría y la importancia de lo que supone para el pueblo. «Tener de nuevo un órgano en nuestra iglesia no es solo recuperar un elemento material para las celebraciones, sino devolverle una voz muy concreta a nuestra liturgia», explica el sacerdote.
Para Caler, el valor del instrumento va mucho más allá de lo puramente funcional: «La música sacra de órgano tiene una capacidad inigualable para elevar el espíritu y vestir de solemnidad las celebraciones, ayudando a los fieles a entrar en el misterio de la liturgia. Pero, además, tenemos entre manos una auténtica joya con un valor cultural per se, un testigo de la artesanía y de la historia musical que tenemos la obligación de cuidar, valorar y poner al servicio de todos», subraya.
Un proyecto de futuro: el sueño de un concierto
Tal como se puede apreciar en las imágenes, el instrumento conserva la elegancia de la madera noble, el teclado original y los registros típicos de los armonios de finales del siglo XIX, que funcionan impulsados por el juego de pedales de fuelle.
Lejos de quedarse como una pieza de museo, la intención de la parroquia es integrarlo plenamente en la vida del pueblo. Por ello, ya se está pensando en dar un paso más y organizar un concierto extraordinario de órgano en el templo más adelante. Una cita cultural con la que se quiere convocar a toda la comarca para volver a disfrutar de la sonoridad única de este valioso instrumento que ya forma parte de la historia viva de Benamaurel y de la Diócesis de Guadix.
Parroquia de Benamaurel

