Todo el pueblo de Saleres recibe con alegría a Mons. Martínez

El Arzobispo estuvo ayer de visita pastoral en Saleres, donde mucha gente le acompañó y disfrutó de un encuentro cercano en la parroquia.

La parroquia de Santiago Apóstol de Saleres vivió ayer una día muy importante con la visita pastoral que hizo nuestro Arzobispo, Mons. Martínez., que llegó por la tarde a la localidad granadina y mantuvo un encuentro con los vencinos.

A su llegada, Mons. Martínez visitó la casa de una familia, donde compartió un rato con una mujer enferma. Al llegar a la iglesia, se paró antes de entrar y habló con los jóvenes que pasaban la tarde en la plaza, invitándoles a participar de la Eucaristía que iba a comenzar. Aprovechó ese momento para conversar con ellos y mostrarle la importancia que tiene la Iglesia para la vida y su cercanía.

A la parroquia entró mucha gente con motivo de la visita de Mons. Martínez, «todo el pueblo estaba allí, fue un acontecimiento para el pueblo, la gente estaba muy contenta», señala el párroco de Saleres, D. Francisco Javier Sánchez, quien acompañó al Arzobispo en toda la visita.

En la homilía, D. Javier Martínez mostró a los fieles a la Iglesia como una familia: «La Iglesia tiene que ser más y más una verdadera familia, y una familia, yo diría, además fuerte», porque «necesitamos del Señor», señaló el Arzobispo, para ser «para ser buenos hermanos, para ser buenos maridos y buenas esposas, para ser buenos amigo», explicó. También les habló de la importancia de vivir con fe, ya que «lo que es complicado es vivir sin fe, lo que es difícil, lo que es misterioso es cómo puede uno vivir sin fe». «Siempre hay motivos de queja. O hay un amor más grande que esos motivos de queja o la vida se vuelve un infierno para vivir, porque surgen esos conflictos. Ahí es donde entra la Iglesia. La Iglesia me da el Cuerpo de Cristo, me alimenta con la Palabra del Señor, me cuida en la comunión de los santos, en esta vida de familia», señaló D. Javier Martínez.

Tras la Eucaristía, se produjo un encuentro en los salones parroquiales, donde Mons. Martínez conversó con los fieles de las preocupaciones, sufrimientos y de la vida en Saleres. Fue un momento muy familiar, en el que el Arzobispo se dirigió también a varios jóvenes que van a confirmarse la próxima semana. Con motivo de las visitas pastorales que D. Javier Martínez está haciendo en estos días, se ha creado un grupo de unos 16 jóvenes de esta zona que han pedido confirmarse.

Después del encuentro, los vecinos Saleres le ofrecieron una comida a Mons. Martínez que compartieron entre todos.

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