“¡Señor, perdónanos y ayúdanos a perdonar!”

Reflexión de D. Antonio Muñoz Osorio, canónigo de la Catedral, en la Plaza de las Pasiegas ante la Sagrada Imagen de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Perdón, durante la estación de penitencia del Jueves Santo, de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Perdón y María Santísima de la Aurora Coronada.

“Los escribas y fariseos le llevan una mujer sorprendida en adulterio, la ponen en medio y le dicen: «Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. Moisés nos mandó en la Ley apedrear a estas mujeres. ¿Tú qué dices?»… ellos insistían en preguntarle, [Jesús] se incorporó y les dijo: «Aquel de vosotros que esté sin pecado, que le arroje la primera piedra»… Ellos, al oír estas palabras, se iban retirando uno tras otro…; y se quedó solo Jesús con la mujer… Incorporándose Jesús le dijo: «Mujer, ¿dónde están? ¿Nadie te ha condenado?» Ella respondió: «Nadie, Señor». Jesús le dijo: «Tampoco yo te condeno. Vete, y en adelante no peques más» (Jn 8, 3-11).

Señor Jesús del Perdón: Tú has venido a mostrarnos el rostro de Dios Padre, y nos has enseñado que el rostro de Dios es amor, misericordia, compasión y perdón. Y nos has dicho que el Padre no se cansa de perdonar. Nunca dijiste palabras de desprecio o de condena, sino de amor y de misericordia. Tú te hiciste amigo de los pecadores, los acogías y comías con ellos. A todos les ofreciste generosamente el perdón. Tú perdonas, abrazas, te compadeces, te acercas… y así encarnas y revelas el corazón de Dios.

Señor, nosotros también somos pecadores, muchas veces nos hemos apartado de tu camino, no hemos tenido un corazón como el tuyo, ni procedemos en la vida con tus sentimientos y tus actitudes. Reconocemos ante Ti que somos pecadores necesitados de tu perdón y de tu misericordia. ¡Señor, perdónanos!

Y ayúdanos a perdonar. Pedro se acercó a Ti y te preguntó: Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces lo tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces? Y Tú le dijiste: “No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete” (Mt 18, 21-22). Es decir, hay que perdonar siempre. Nos pides actuar con nuestros hermanos como el Padre Dios actúa con nosotros. Recibir el perdón de Dios nos compromete a perdonar de corazón.

¡Señor, perdónanos y ayúdanos a perdonar!

Padre Nuestro que estás en el Cielo,
santificado sea tu nombre.
Venga a nosotros tu Reino.
Hágase tu Voluntad,
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en la tentación
y líbranos del mal.
Amén

Antonio Muñoz Osorio
Canónigo S.I Catedral de Granada
29 de marzo de 2018
Plaza de las Pasiegas, Jueves Santo

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