San Sireno

San Sireno

En Sirmio, en Panonia, san Sireno mártir, de oficio hortelano, que fue denunciado por una mujer a la que había reprochado su lascivia, y por haber declarado ante el juez su condición de cristiano y por negarse a sacrificar a los dioses, fue decapitado.

Sireno era griego de nacimiento. Lo había dejado todo para poder servir a Dios en la soledad. Ejercía el oficio de jardinero en Sirmio de Panonia, juntando así el trabajo de sus manos con la oración y la contemplación. El temor a las penas con las que amenazaba el edicto de Diocleciano hizo que, al principio, se ocultara. Al cabo de algún tiempo, creyó que podía regresar a su habitación acostumbrada y emprender de nuevo su trabajo.

Un día, la mujer de uno de los oficiales del emperador se presentó en forma bastante indiscreta a pasearse por los jardines de Sireno, con dos sirvientes suyos. Sireno, creyendo descubrir en ella intenciones culpables, le hizo una advertencia. Viéndose descubierta, la matrona se encendió en cólera y dio noticia de ello, por escrito, a su marido. Este avisó al punto al emperador, quien autorizó al oficial a regresar a Panonia. Así lo hizo y, al llegar a Sirmio se dirigió al gobernador, quien mandó detener a Sireno y lo hizo comparecer ante su tribunal.

San Sireno se declaró ante los miembros del tribunal cristiano y se negó a rendir sacrificio a los diosas paganos por los que fue decapitado. Era el 23 de febrero.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Contenido relacionado

Los Seises de la Catedral de Granada comienzan sus ensayos especializados en música y...

Participarán por primera vez en esta tradición recuperada en la...

Felipe VI entrega el Premio Princesa de Girona ‘Colegio del año 2023’ al Centro...

El Rey Felipe VI entrega en nuestra ciudad el Premio Princesa...

Manos Unidas inaugura una exposición en Armilla para su Campaña contra el hambre

Podrá visitarse hasta el 10 de mayo. Manos Unidas en Granada,...

Enlaces de interés