Profesión de votos temporales de una joven granadina en la comunidad de religiosas de Santa Isabel la Real

La granadina Sara Moreno Cordón profesó los votos de castidad, pobreza, obediencia y clausura en la comunidad de religiosas franciscanas clarisas del Monasterios de Santa Isabel la Real de Granada.

 
El pasado sábado, 21 de mayo, víspera de la Solemnidad de la Santísima Trinidad y de la Jornada Pro Orantibus, Sara Moreno Cordón profesó los votos temporales (primeros votos) como religiosa contemplativa de la Orden Franciscana en la iglesia del Monasterio de Santa Isabel la Real de Granada.
 
La profesión de votos tuvo lugar en la Eucaristía, que presidió el sacerdote franciscano Fr. Juan José Rodríguez Mejías, Definidor de la Provincia de Granada, y concelebraron varios sacerdotes diocesanos: D. Alberto Espinar, D. Ildefonso Fernández, D Francisco Mingorance, D. Moisés David Mendoza fueron algunos de ellos.
 
VOTOS TEMPORALES
Los votos temporales en esta comunidad religiosa se realizan tras el noviciado, que dura dos años, y tres años antes de profesar los votos perpetuos. Los votos temporales o «primeros votos» son el primer paso oficial de pertenencia a la comunidad de religiosas franciscanas clarisas, de vida contemplativa.
 
Antes de la homilía, el sacerdote preguntó a Sara que pedía a Dios y a su Santa Iglesia, a lo que ella respondió: «Pido por amor de Dios de la bienaventurada Virgen María, de nuestro padre San Francisco, de nuestra Madre Santa Clara y de todos los santos se me conceda la gracia de hacer la profesión de votos temporales en nuestra Orden, para servir a Dios fielmente, a la Iglesia y a todos los hombres con mi vida de oración y de penitencia y formar con esta comunidad un solo corazón y una sola alma».
 
Tras la homilía, los padres de Sara, algunos de sus hermanos y sus responsables en el Camino Neocatecumenal entregaron a la comunidad de religiosas varios objetos, a modo de ofrenda. Su padre le dio el velo marrón, que la Madre Superiora colocó en su cabeza, sustituyéndolo en lugar del velo blanco de novicia, su madre le entregó un crucifijo de madera con la Imagen de Cristo, y también le fueron entregados la Biblia y una corona de flores, como símbolo de esposa de Cristo.

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