“Nos hemos vuelto más sensibles a los gestos externos”

“Nos hemos vuelto más sensibles a los gestos externos”

El profesor del Instituto de Teología Lumen Gentium de Granada, D. Miguel Córdoba, quiso explicar el sentido teológico de las procesiones de Semana Santa durante el IV Simposio de Historia de la Semana Santa de Granada que tuvo lugar el pasado sábado 19 de febrero en el Centro Cultural Nuevo Inicio.

Lo hizo en una conferencia titulada “El arte sacro como lugar de encuentro con Dios. Entre Teología y piedad popular: la Semana Santa”. La charla trató de explicar el cómo la Iglesia, a lo largo de este tiempo, ha utilizado y usado el arte como medio de comunicación, de transmisión de la fe.

“A través del arte se pueden encarnar conceptos teológicos y tratados teológicos”, dijo Córdoba. “Las representaciones artísticas del arte sacro permiten comunicar o convertirse en una puerta de comunicación y de contacto con Dios”.

Aseguró que las Hermandades y Cofradías reman contracorriente porque le dicen a una sociedad individualista que hay otra posibilidad, que es la de la comunidad, de formar parte de un grupo unido por unas mismas creencias y no por distintas opiniones. “Cuando una hermandad no sale a la calle, la sociedad está perdiendo algo, pierde esa capacidad de decirle a la sociedad que hay otras formas de pensar, que no tienes que seguir lo que te digan los demás».

LA RELIGIOSIDAD POPULAR

La conferencia habló sobre cómo esa religiosidad popular que vertebran las cofradías, son vistos a veces como algo que no sirve. Sin embargo, su contenido tiene un potencial muy fuerte y supone una ayuda inestimable para que la Iglesia comunique su mensaje, “porque son algo del pasado, sino que las cofradías se están renovando y actualizando continuamente”, subrayó el conferenciante.

La estética de una obra de arte no apunta al artista, sino que apunta más allá de la propia obra de arte. Del mismo modo, una imagen de Semana Santa, apunta a más allá a lo que representa una imagen de Jesucristo o una imagen de la Virgen o de los santos. “La imagen cumple la otra función del fiel con su fe. Cuando se produce por ejemplo un besamanos, esa imagen le permite a cada persona que, por medio de la fe, pueda entrar en contacto con lo divino. Como somos humanos, necesitamos lo plástico y necesitamos tocar, las imágenes permiten esto”.

La imaginería de Semana Santa ayuda por tanto a esa piedad popular, que se realiza a través de las imágenes. “Nosotros echamos mano muchas veces de las estampas que llevamos en la cartera, en los bolsillos o en la mochila. Esa necesidad también habla de esa necesidad que tenemos muchas veces de mantenernos cerca de lo divino, sobre todo en los momentos de dificultad”, explicó el profesor del Lumen Gentium.

PROCESIONAR ES REZAR

Córdoba quiso recordar que las hermandades de Semana Santa tienen la responsabilidad de expresar adecuadamente aquello que significan. Más allá del cuidado de los elementos externos, la actitud de la salida de un paso procesional debe de estar en consonancia con lo que representan. “La riqueza es parte de esa expresión, pero que de repente no se nos olvide que es un elemento de contacto. Tenemos que pensar que cuando salimos a la calle lo que queremos es transmitir un momento de oración, porque no olvidemos que es una estación de penitencia que se hacen a la Santa Madre Iglesia Catedral en la que se va rezando”.

La hermandad debe tomar así conciencia que con su silencio, su estar y su caminar comunican. “Más ahora que estamos en el mundo con mascarillas, que no nos vemos las caras, solamente nos vemos a los ojos”, apuntó Córdoba. “La gente está mucho más pendiente de esos gestos externos. Nos hemos vuelto más sensibles y nos interpelan más”.

Ignacio Álvarez
Secretariado de Medios de Comunicación Social

Ver este artículo en la web de la diócesis

Contenido relacionado

Enlaces de interés