«No hacemos más que predicar el testimonio subversivo de las bienaventuranzas”

Ayer la parroquia de la Sagrada Familia celebró la misa de Acción de Gracias con ocasión de la canonización de Mons. Óscar Romero, el pasado 14 de octubre en la ciudad del Vaticano.

Durante la celebración, presidida por D. Manuel Mingorance, sacerdote y presidente en Granada de Proyecto Hombre, se proyectaron fragmentos de las homilías del arzobispo salvadoreño, se rindió culto al testimonio de su labor misionera con cánticos y se pudo hablar un poco de su vida y obra.

Este arzobispo dio testimonio en su vida de una fe viva en una situación muy difícil como fue la de El Salvador de los años 70, con el país sumido en un estado de violencia ininterrumpida, situándose cerca en actitud dialogante con todas las partes implicadas, tanto de parte del gobierno, como del ejército o del pueblo salvadoreño, objeto de las represiones y asesinatos de los Escuadrones de la Muerte, unidad paramilitar a la que también llamó a la conversión y al cese de la violencia.

Refiriéndose a la figura del arzobispo de El Salvador, D. Manuel Mingorance lo calificó como un “mártir por los pobres, que murió en el altar por defender la dignidad de su pueblo salvadoreño. Un profeta, un hombre valiente, no cobarde, que primó su acción preferencial por los pobres”.

Durante la celebración, que contó también con la presencia de algunos salvadoreños integrantes del Arciprestazgo de la Cartuja, se recordó la predicación del santo cuando decía “aun cuando se nos llame locos, aun cuando se nos llame subversivos, comunistas y todos los calificativos que se nos dicen, sabemos que no hacemos más que predicar el testimonio subversivo de las bienaventuranzas”.

Por su parte, D. Manuel Velázquez, sacerdote y Delegado de Migraciones, tuvo también unas palabras conclusivas de la Eucaristía en las que señalaba cómo “Óscar Romero supo desengancharse a tiempo de un modelo de Iglesia solemne y cargado de ataduras y de miedos. Sobre todo de miedos. Él fue capaz de no poner trabas al Espíritu de Dios y dejarse evangelizar por el pueblo salvadoreño”.

Ignacio Álvarez
Delegación de Medios de Comunicación Social
Archidiócesis de Granada

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