Mensaje de Semana Santa de Mons. José María Gil Tamayo

Un cordial saludo, queridos amigos.

Estamos ya en la Semana Grande, la Semana Santa, la semana que ocupa en el corazón de muchos fieles, de muchos hermanos y hermanas cofrades, como la meta a la que llegar, donde celebramos el Misterio central de nuestra fe: la Pasión, muerte y Resurrección del Señor, el Misterio Pascual.

Nos hemos ido preparando a lo largo de la Cuaresma para avanzar en el conocimiento del Misterio de Cristo, para renovar nuestra vida cristiana; para intensificar nuestra oración, nuestro compromiso de caridad con los más necesitados; para elevar nuestro espíritu a Dios; para recomponer mediante la conversión y el acercamiento al Sacramento de la Penitencia nuestra vida, para pedirle perdón al Señor.

Seguro que también con todos esos actos, quinarios, escenarios, triduos, tantos y tantos actos maravillosos que han organizado las hermandades y cofradías de Granada y de las ciudades de nuestra diócesis, de sus pueblos, nos hemos ido preparando.

Ahora, ya llegamos. Y llegamos para vivirlo en plenitud, para vivirlo con el sentimiento, para vivirlo con la tradición de nuestros mayores, en nuestros bellos pasos procesionales, con esas imágenes del Santísimo Cristo, de nuestros cristos, nuestras Imágenes de la Virgen, para acompañarla a Ella, para ir descubriendo mucho más ese Misterio y esa unión con el Señor; para tener los sentimientos propios de Cristo, como nos dice San Pablo.

Pues, de eso se trata, queridos amigos. Que estos días nos acerquemos al Misterio que contemplamos en nuestras Imágenes. Vivamos la devoción de nuestros mayores hecha actualidad y que vemos en tantos hermanos y cofrades. Vivamos con un espíritu mayor de oración, de vida interior, de vida cristiana puesta al día. Y acerquémonos con fe, con respeto, por supuesto, y exijamos ese respeto también a los demás. Vivamos por nuestras calles esa manifestación pública de fe, pero, sobre todo, que la procesión también vaya por dentro. Que nuestra vivencia exterior, que manifestamos con tanto sentimiento, desde el costalero al hermano y a la hermana cofrade, hasta quienes nos contemplan, se note en nuestro mundo. Que hagamos un mundo mejor. Y vivamos este año una oración especial por la paz amenazada en las guerras que están abiertas en nuestro mundo.

También, queridos hermanos y amigos, les invito a entrar en los templos, a vivir la liturgia, a acercarse al Misterio eucarístico el Jueves Santo, a participar de la Pasión del Señor celebrada el Viernes Santo y en esa oración universal, a esperar la Resurrección el Sábado Santo y a vivir la gran alegría de la Pascua en la Vigilia Pascual y el Domingo de Resurrección, para, después, a lo largo de toda la Pascua, vivir esa alegría y esa paz que nos ha traído Cristo con Su victoria. Cristo ha vencido. Vivamos nosotros también, como cristianos.

Que la Virgen Nuestra Señora, a la que acompañamos y nos acompaña, nos ayude, nos proteja. Y vivamos estos días de familia y estos días de vida cristiana. Así sea.

Feliz y Santa Semana Santa, para todos ustedes.

+ José María Gil Tamayo
Arzobispo de Granada

27 de marzo de 2026, Viernes de Dolores
(Granada)

Contenido relacionado

Visita a “Silentia”, con la delegación de Educación Católica y Enseñanza Religiosa

En el monasterio de la Cartuja, con profesores de Religión Católica...

Conferencia sobre san Pedro, “la fortaleza prestada”

El jueves 26, en el salón de actos de la Curia...

Día del Seminario, en “Fiesta”

Número de la publicación diocesana de Granada y Guadix, correspondiente al...

Enlaces de interés

ODISUR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.