La religiosa Angélique Namaika testimoniará en Granada su misión con refugiados en la R.D del Congo

Unos días después de recibir el Premio Mundo Negro a la Fraternidad 2013, que concede los Encuentros de Antropología y Misión «Mundo Negro», la religiosa agustina Angélique Namaika estará el viernes día 7 en Granada para contar su experiencia como refugiada y misionera con refugiados en la República Democrática del Congo.

El acto, organizado por los misioneros combonianos de Granada, tendrá lugar en el Centro Suáre (Marqués de Falces, 10, esquina con calle Elvira). A las 20 horas, la hermana Angélique Namaika compartirá con los presentes su testimonio de misionera, dedicada a atender a los refugiados, especialmente a mujeres, en la República Democrática del Congo.

El pasado fin de semana se celebró en Madrid el XXVI Encuentro de Antropología y Misón, con el lema «Refugiados, voces para la esperanza», en el que se abordó la realidad, causas y consecuencias de los refugiados en África, el silencio de los desplazados internos en Grandes Lagos y la experiencia de cuatro personas -dos periodistas, una trabajadora humanitaria y una mediadora social- sobre el tema de los refugiados.

Angélique Namaika
La Hermana Angélique Namaika ha sido también galardonada con el premio Nansen 2013 de Acnur, por su labor dedicada a atender a los refugiados. Esta misionera, de 46 años, se consagró tras conocer a una religiosa alemana agustina que trabajaba especialmente con los enfermos. Es enviada a formarse a Doruma, donde permanece durante doce años.

En 2003, después de un año y medio en Bangado, es destinada a Dungu, donde se vuelca en el trabajo con las mujeres desplazadas a causa de la violencia que sufre la zona, muy rica en recursos minerales –especialmente oro y diamantes– y afectada por la presencia de numerosos grupos armados que acosaban severamente a la población. Entre estos, destacaba el Ejército de Resistencia del Señor (LRA) de Joseph Kony. En el año 2009, la propia Hermana Angélique Namaika tuvo que huir de la zona durante varios meses.

La revista Mundo Negro ha concedido el Premio a la Fraternidad 2013 a esta religiosa, por ser un símbolo del trabajo que la Iglesia desarrolla en uno de los rincones más conflictivos del continente africano, y junto a uno de los colectivos –el de los refugiados– que con más facilidad para al olvido de la opinión pública.

Contenido relacionado

Enlaces de interés