Iniciativa social diocesana de producción y distribución local de alimentos

Gracia’s Food es la propuesta del arzobispo Mons. Javier Martínez a la Diócesis, en el marco de la Jornada Mundial de los Pobres. Tendrá la forma de una empresa social creada por la diócesis de Granada con la que se quiere recoger, en los comienzos del siglo XXI, la tradición social cristiana, recogida en la Doctrina Social de la Iglesia, y especialmente en sus dos últimos documentos, la encíclica Laudato Si’ del Papa Francisco y la encíclica Caritas in Veritate de Benedicto XVI.

Con motivo de la convocatoria del Papa Francisco a la primera Jornada Anual de los Pobres, el último domingo antes de la solemnidad de Cristo Rey (este año, el 19 de noviembre), que lleva por lema: “Hijos míos, no amemos de palabra ni de boca, sino de verdad y con obras” (1 Jn 3, 18), el arzobispo de Granada propone a la diócesis la puesta en marcha de una iniciativa social de producción, distribución y venta de alimentos, de acuerdo con los criterios de la Doctrina Social de la Iglesia, para promover en el mundo rural una cultura comunitaria y emprendedora, y para ayudar a la participación en la vida comunitaria a personas con dificultades de inserción en la vida laboral y social.

El nombre de la iniciativa será Gracia’s Food, y tendrá la forma de una empresa social creada por la diócesis de Granada. La Iglesia de Granada aportará a este proyecto, de la forma que se determine, algunos bienes raíces de que dispone la diócesis, y sobre todo, su potencial de recursos humanos. Con la ayuda de los Institutos Lumen Gentium y Laudato Si’, así como de otras instituciones educativas y caritativas de la Iglesia, se tratará de que la obra crezca sin apartarse del espíritu que le ha dado a luz, y sin sucumbir a las trampas de la cultura que rige la economía dominante.

Gracia’s Food es una empresa social que quiere recoger, en este momento de la historia, en los comienzos del siglo XXI, la tradición social cristiana, recogida en la Doctrina Social de la Iglesia, y especialmente en sus dos últimos documentos, la encíclica Laudato Si’ del Papa Francisco y la encíclica Caritas in Veritate de Benedicto XVI.

También quiere recoger algunas advertencias antiguas del filósofo escocés Alasdair MacIntyre, quien, en su obra Secularisation and Moral Change, escrita en un momento en el que el autor cuestionaba la fe que había recibido, señalaba la necesidad, casi podemos decir absoluta, de que la Iglesia aborde las estructuras laborales y los problemas inherentes a ellas en el mundo capitalista (y el capitalismo de la década de los 60 en el siglo 20 no es el capitalismo global del siglo 21), si quiere que su evangelización no quede reducida a un mero discurso o a meros gestos testimoniales individuales: en ambos casos, la evangelización se vería bloqueada, paralítica, reducida a algo en realidad irrelevante en medio del proceso de descristianización y de deshumanización progresiva de nuestra sociedad. La empresa se inspira de manera concreta en la obra de algunos pensadores cristianos que podríamos considerar proféticos, y que han tratado de abordar y responder desde la fe cristiana a algunos de los problemas culturales y humanos de nuestra economía dominante: concretamente, el novelista, poeta y ensayista americano Wendell Berry, y anteriormente, un economista como E. F. Schumacher, autor entre otras obras de Lo pequeño es hermoso, y todavía antes, Catherine Doherty, fundadora de la Madonna House, y Dorothy Day y Pierre Maurin, fundadores ambos del Catholic Worker, que no sólo se ocupó de los trabajadores en el mundo industrial y urbano, sino también del mundo agrícola y rural.

ECONOMÍA DE COMUNIÓN
Gracia’s Food parte de la experiencia de la gracia —del don— como la experiencia humana más elemental y decisiva. Es decir, parte de la experiencia de la bondad del ser, y del ser creatura, y de la gratitud por haber sido creados, y por la creación del mundo. Y más importante aún, más decisivo, más originario, más básico, parte de la categoría de sacramento como la categoría cristiana fundamental. Fundamental, central, en el sentido de que, tanto el mundo creado como el mundo redimido —la Iglesia, su Tradición y su vida, sus ritos y sus costumbres—, son ante todo signos del Dios Vivo, del Dios que es Amor: el Amor infinito que se da a sí mismo en la creación, y Amor y se da a sí mismo sin límites, de un modo pleno e inefable, a la medida de nuestra capacidad limitada, en la nueva creación en Cristo. Por ello, Gracia’s Food es una obra de evangelización, mediante el desarrollo de una economía de comunión, como modo de expresar el amor invencible de Dios por cada hombre y por cada mujer.

Gracia’s Food es un proyecto económico, pero es sobre todo un proyecto cultural y religioso. Quiere ocuparse de la producción y la distribución local de alimentos de máxima calidad, y sin intervención o con la menor intervención posible de productos químicos; quiere abarcar en sus trabajos todas las fases del proceso de creación de alimentos: desde la siembra o la preparación del terreno hasta el envasado y la comercialización y la venta de los frutos de la tierra y de los productos; y quiere sustituir la cultura de la competición por una cultura de la cooperación.

Gracia’s Food quiere sostener la vida rural, gravemente amenazada en el contexto de nuestra diócesis, y quiere fomentar las culturas locales como alternativa más humana a la cultura y a la economía que hemos creado. Asimismo, quiere sostener economías domésticas pequeñas y locales, así como sostener y crear, donde sea posible, verdaderas comunidades humanas, comunidades especialmente de familias, que cooperan al bien común. Esencial al proyecto de Gracia’s Food es la integración hasta donde sea posible de familias inmigrantes ya establecidas entre nosotros, pero que con frecuencia son víctimas de la misma cultura del interés por encima de todo, de injusticias estructurales, de mafias explotadoras o de otros males. Igualmente, quisiera promover la inserción de colectivos con especiales dificultades de integración.

Gracia’s Food va a trabajar en las parroquias y desde las parroquias, pero está abierta a la colaboración y al establecimiento de convenios con otras instituciones e iniciativas de Iglesia, con empresas de comercio justo, con las administraciones e instituciones del Estado, con otras empresas que quisieran coopera o ayudar en esta tarea social de primera importancia.

Más información en el número del Semanario Fiesta de Granada y Guadix, que se publicará el próximo viernes día 24 y disponible en esta web diocesana www.archidiocesisgranada.es

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