Granada recuerda las virtudes de la Reina Isabel en su Eucaristía funeral

Los fieles asisten a la Eucaristía del 26 tras la reja de Capilla Real.

El pasado viernes 26 se conmemoró el 517 aniversario del fallecimiento de la Sierva de Dios, Isabel la Católica. Decenas de fieles acompañaron las celebraciones, en forma de vigilia y Eucaristía, que tuvieron lugar en la Capilla Real de Granada.

Decenas de fieles asistieron a estos actos de acción de gracias por la vida y obra de la reina Isabel. Comenzaron el jueves con una vigilia de oración que condujo el sacerdote D. Miguel Ángel Morell, adorando al Santísimo y rogando por la intercesión de la Sierva de Dios.

Al día siguiente tuvo lugar la Solemne Eucaristía funeral, a las 20 horas. Presidieron la celebración los miembros del cabildo de Capilla Real, encabezados por el Capellán Mayor, D. Manuel Reyes.

MEMORIA DE UNA CORTE SANTA

En su predicación, D. Manuel quiso recordar el ambiente de vida cristiana santa que rodeó y fomentó la Isabel de Castilla. “Las mujeres que compartieron su vida de una manera muy íntima, eran mujeres verdaderamente santas”, afirmó el Capellán Mayor.

Todas estas amistades influyeron decisivamente en la vida de la Sierva de Dios, acompañando toda su vida de gobierno. Entre ellas, recordó a Santa Beatriz de Silva, religiosa fundadora de la congregación de los Concepcionistas, o Teresa Enríquez, mujer de la corte con quien compartió muchos de sus ideales acerca de la evangelización de España.

Mencionó otros nombres, como los de Beatriz de Bobadilla y Beatriz Galindo. “Ambas tenían una espiritualidad muy pegada a la Eucaristía y una devoción notoria a la Inmaculada Concepción, adelantándose de alguna manera a la proclamación de este dogma de fe establecido por la Iglesia”, explicó D. Manuel.

En mitad de este año del V centenario del traslado de los restos de los Reyes Católicos a la Capilla Real, la Eucaristía del 517 aniversario de la muerte de Isabel concluyó con una ofrenda floral en la cripta de los reyes, rogando de nuevo para que sus virtudes de esposa y madre, de mujer y gobernante cristiana, sean reconocidas por la Iglesia.

Ignacio Álvarez
Secretariado de Medios de Comunicación Social

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