Eucaristía jubilar y profesión de fe en la Orden Terciaria del Carmelo

En la fiesta de Nuestra Señora del Carmen, patrona de las gentes del mar, la iglesia del convento de las madres Carmelitas Calzadas de Granada, en el barrio del Realejo, acogió la Eucaristía jubilar en el Año Teresiano, presidida por Mons. Javier Martínez, Arzobispo de Granada.

Durante la celebración de la Eucaristía, dos mujeres profesaron su fe en la Orden Terciaria Seglar del Carmelo, en presencia del Arzobispo y de la asamblea allí congregada. Se trata de Francisca y María Teresa, catequistas y de vida de fe, que con este paso confirman su vinculación a la rama seglar de la Orden del Carmelo en Granada. Asimismo, las madres carmelitas calzadas renovaron su profesión de fe, con motivo de la fiesta de Nuestra Señora del Carmen, y un grupo de personas también renovaron su profesión de fe en esta Orden Terciaria del Carmelo.

La Eucaristía en el día grande de celebración de la Virgen del Carmen viene precedida de una Novena en honor a Nuestra Madre, así como una Ofrenda floral celebrada el pasado martes día 13, que expresa el amor y devoción del pueblo de Granada por la Madre de Dios en esta fiesta. También previamente, por la mañana, en su fiesta grande, los militares impusieron las medallas e insignias a Nuestra Madre.

La celebración de este año se enmarca en el Año Jubilar Teresiano, concedido en la Diócesis en virtud del Decreto de nuestro Arzobispo con motivo del V Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús. Los fieles que asistieron el jueves a la Eucaristía en la iglesia de las Madres Carmelitas, que es templo jubilar, pudieron obtener la Indulgencia Plenaria, habiendo cumplido las disposiciones establecidas para ello de confesión, comunión eucarística –en el mismo día o bien en los días cercanos a esta celebración eucarística- y oración de un Padrenuestro por las intenciones del Santo Padre.

VIRGEN MARÍA

Mons. Javier Martínez presidió la Eucaristía en la fiesta grande de Nuestra Madre la Virgen del Carmen. Precisamente, en su homilía, nuestro Arzobispo habló de la Virgen María y de su Sí incondicional al Señor, señalando cómo hemos de contemplar en Ella esa fidelidad y confianza en Dios. Mons. Martínez señaló a los fieles que nuestra vida crece cuando nos fiamos de Dios, sean cuales sean las circunstancias, y cómo nuestra vida se pierde cuando el corazón no está puesto en Dios.

Asimismo, Mons. Martínez dio las gracias a Dios por la historia «grande y bella de amor que no cesa de realizar entre los hombres» y habló de la comunión de los santos, subrayando que la Iglesia es «rica en santidad» y, al tratarse de una Eucaristía jubilar, «en estos tiempos fuertes de gracia, y por concesión del Santo Padre, podemos enriquecernos con la riqueza de los que están más cerca del Señor que nosotros».

«La Virgen es la que nos precede en el camino de la salvación. Ella es tipo, modelo, espejo de lo que Dios, por una parte, nos da y, por otra parte, de lo que Dios espera de nosotros», explicó.

Antes de concluir la homilía, Mons. Martínez» pidió al Señor que «nos conceda siempre la protección de la Virgen» y «que tengamos siempre esa referencia cuando no sepamos a dónde dirigirnos: Madre, cómo digo yo que sí a tu designio, al designio de tu Hijo, al designio salvador de Dios, cómo digo que sí al amor de Dios». Un amor que «es tan grande que cuando uno lo acoge nos rescata para siempre de nuestra pobreza», al mismo tiempo que subrayó que la vida cristiana es «dejarse querer» por el amor de Dios y Nuestra Madre.

Tras la bendición final, Mons. Martínez bendijo un cuadro de Nuestra Madre Santísima Virgen del Carmen y, posteriormente, se dio a besar a los fieles el Escapulario de la Virgen del Carmen, que continuará hoy viernes y mañana sábado, en horario de 10 a 21 horas.

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