Comienza la Semana Santa con la bendición y procesión de palmas desde San Andrés a la Catedral

Esta mañana el pueblo cristiano de Granada ha inaugurado la Semana Santa en nuestra diócesis con la tradicional bendición y procesión de palmas que este año ha tenido lugar desde la iglesia de San Andrés, con la presencia de nuestro Arzobispo, Mons. Javier Martínez, hasta la Catedral donde los fieles se han congregado para celebrar la Eucaristía de Domingo de Ramos.

Un año más, dando inicio a la Semana Santa en Granada, el pueblo cristiano a inaugurado el Domingo de Ramos con la tradicional bendición y procesión de las palmas que este año ha tenido lugar en la iglesia de San Andrés, situada en la calle Elvira, con la presencia de nuestro Arzobispo, Mons. Javier Martínez, y desde donde los fieles y miembros de la cofradía han salido en procesión por la calle Elvira en dirección a la Catedral para asistir la Eucaristía de Domingo de Ramos.

Ante la presencia de la comunidad parroquial de la iglesia de San Andrés, restaurada recientemente y sede de la hermandad de la Borriquilla, y las autoridades y miembros de la cofradía, nuestro Arzobispo, Mons. Javier Martínez, presidió la proclamación del Evangelio de la entrada de Jesús en Jerusalén, para posteriormente bendecir con agua las ramas de olivos y palmas que portaban los presentes y que posteriormente lucieron por las calles en procesión hasta llegar al templo catedralicio.

Ya en la Catedral tuvo lugar la celebración de la Misa de Domingo de Ramos en la que se proclamó el Evangelio de la Pasión del Señor presidida también por Mons. Javier Martínez, quién dirigió una reflexión a los numerosos fieles congregados en el templo sobre la Encarnación del Hijo de Dios:

“Mediante la Encarnación el Hijo de Dios se ha unido en cierto modo a todo hombre porque participa de nuestra misma condición. El Hijo de Dios, en su omnipotencia, en la omnipotencia de su Amor, quiso compartir nuestra condición humana, beber el cáliz de nuestra humanidad hasta la soledad de la muerte, del sepulcro, gustando la traición, el abandono de los amigos, el odio de los enemigos, la manipulación de las masas, todo lo que acompaña tantas veces a las víctimas y al ser humano en general en este mundo”, afirmó D. Javier Martínez en su homilía.

Al finalizar la celebración, nuestro Arzobispo tuvo palabras de agradecimiento para los fieles de la parroquia de San Andrés y las autoridades y miembros de la hermandad de la Borriquilla, presentes en la celebración.

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María José Aguilar

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