Cinco jóvenes serán ordenados sacerdotes el domingo en la Archidiócesis

La celebración, presidida por Mons. Javier Martínez, tendrá lugar en la S.I. Catedral a las 12:30 horas.

El domingo, cinco jóvenes recibirán la Ordenación Sacerdotal en la S.I. Catedral de Granada de manos del Arzobispo Mons. Javier Martínez, en una celebración a la que está invitado todo el pueblo cristiano que tendrá lugar a partir de las 12:30 horas.

En el Domingo del Buen Pastor, estos cinco diáconos recibirán el Orden Sacerdotal acompañados de sus formadores, familiares, sacerdotes diocesanos y de todo el que les quiera acompañar en este gran paso para sus vidas y para la Iglesia de Granada.

Son tres los jóvenes que recibirán la ordenación que pertenecen al Seminario Mayor Diocesano «San Cecilio»: Alberto Sedano, Fernando Luis Roca y Fernando Rodríguez. Otro de ellos ha recibido su formación en el Seminario Diocesano Misionero Redemptoris Mater de Granada y es miembro del Camino Neocatecumenal, el granadino Carlos José Fernández. El quinto diácono, José de Jesús Martínez, es religioso y pertenece al Instituto Misioneros Servidores de la Palabra.

Los cinco están muy contentos de recibir la Ordenación y dispuestos a servir a la Iglesia y al pueblo cristiano de Granada.

A partir de la semana que viene, los nuevos sacerdotes celebrarán sus Primeras Misas, momento que también hacen una invitación para que se les acompañe. José de Jesús Martínez la celebrará el lunes a las 19 horas en el Santuario de la Virgen de la Cabeza de Motril; Fernando Rodríguez, el lunes a las 18 horas en la parroquia de los Santos Felipe y Santiago de Busquístar; Carlos José Fernández, el martes a las 19 horas en la parroquia de Fuente Vaqueros; Alberto Sedano, el miércoles a las 19 horas en la parroquia de San Miguel Arcángel de Armilla y Fernando Luis Roca, el jueves a las 18 horas, en la Basílica de las Angustias de Granada.

«El Señor te llama a algo mucho más grande»

Fernando Rodríguez, natural de Busquístar, en La Alpujarra, tiene 29 años y se ha formado en el Seminario Mayor «San Cecilio». En los momentos previos a su ordenación se encuentra «muy ilusionado, con ganas de que llegue el día», aunque reconoce que también «con temor y temblor ante el don tan grande que vamos a recibir». Está contemplando su «pequeñez» ante «este regalo tan grande que quizás uno no se merece, que viene de Dios» y que no ha hecho «nada para merecerlo», señala.

Su vocación viene «por los mismos designios de Dios» porque, según reconoce, «en ningún momento mi intención era ser sacerdote». «Cuando tenía 18 años, si a mí me decían si quería ser cura yo lo negaba rotundamente, para mí, ser cura estaría en lo último de la lista de mis preferencias», explica el diácono. Pero el Señor le habló, «a través de experiencias concretas». «Te va mostrando su designio sobre ti, te va mostrando la vocación, te lo va haciendo ver poco a poco con experiencias concretas con sacerdotes, con personas, la misma experiencia de la vida… vas experimentando que el Señor te llama a algo mucho más grande que tú, en el principio, ni habías pensado», señala Fernando Rodríguez.

Un «regalazo» del Señor

Alberto Sedano tiene 26 años. Es de Armilla y nació en una familia con cinco hijos. Es el más pequeño y tiene un hermano mellizo. Pensando en el día de su Ordenación, señala que lo espera «con unos sentimientos de alegría, de emoción y de un deseo de entrega al Señor totalmente, sin reservas». Quiere «entregarse» totalmente al Señor y a la misión que la Iglesia le quiera encomendar.

«Yo salía de monaguillo en la iglesia, iba a catequesis, he sido catequista y cuando cumplí 14 años hablé con mi párroco y decidí entrar al Seminario», cuenta Alberto. Asimismo, reconoce que «es un deseo que tenía desde los 6 años, me dice mi madre». Entró en el Seminario Menor Diocesano y cuando acabó Selectividad pasó al Mayor, con 19 años.

El domingo será sacerdote y explica que es «un ‘regalazo´ que el Señor me hace, un don que el Señor te da, especialmente para servir a los demás con una entrega total, libre y voluntariamente y para ser testigo de la misericordia de Dios» con los sacramentos y «en una entrega también a los más necesitados, de bienes materiales y a los más necesitados también espiritualmente», comenta Alberto Sedano.

«Conocí a un sacerdote que me impresionó»

Fernando Luis Roca es un joven de 29 años, también del Seminario «San Cecilio» y es granadino, de la parroquia de la Virgen de las Angustias. «No he vivido un momento de más serenidad y de más gozo en mi vida como éste», explica el futuro sacerdote. Fernando señala que es la Ordenación es «un momento en el que el Señor te toma, el Espíritu te lleva sobre sus alas y no hay comparación ni cosa que se pueda explicar con palabras lo que el Señor quiere hacer con nuestras vidas».

El diácono cuenta que «a raíz de una enfermedad cambié los planes, quise estudiar enfermería por una enfermera que me atendió bien, quería hacer lo que ella había hecho conmigo y fue estudiando la carrera de enfermería cuando conocí a un sacerdote que me impresionó, que dije, madre mía, qué cosa tan bella lo que hace». Fernando asegura que siempre el Señor ha ido poniendo personas en su vida «para mostrarme el camino que debía seguir».

«Me reencontré con la fe»

Carlos José Fernández tiene 36 años, es natural de Fuente Vaqueros y pertenece al Seminario Misionero Diocesano «Redemptoris Mater» de Granada. Está «contento y muy ilusionado» ante su Ordenación sacerdotal y dice que está viviendo este tiempo con «mucha paz, con mucha tranquilidad y con mucha alegría».

«La vocación la descubrí coincidiendo en el tiempo con la llamada a ser cristiano, aconteció durante mi época de estudios en la facultad de Psicología» explica Carlos José. «Allí con el trato de personas me reencontré con la fe que se me dio un día en el Bautismo y a raíz de ahí comenzó una inquietud que ha ido tomando forma a través de una búsqueda por el sentido de la vida y que cristalizó finalmente en la intención de seguir al Señor», señala.

Carlos pertenece a una comunidad del Camino Neocatecumenal en la Parroquia de San Juan de Letrán de Granada y allí surgió su vocación. En el Seminario Redemptoris Mater, forma parte de la formación de los seminaristas hacer este Camino, una iniciación cristiana que les ayuda a redescubrir el Bautismo a través de vivir la fe en una pequeña comunidad, dentro de la parroquia; aunque su formación teológica y filosófica la hacen igual que en el Seminario Diocesano «San Cecilio».

«A los 25 años le di la respuesta al Señor»

José de Jesús Martínez tiene 37 años y es un religioso natural de Méjico. Se ordena en Granada porque lleva aquí ocho meses como parte de su misión en el Instituto Misioneros Servidores de la Palabra y nuestra archidiócesis va a ser su lugar de misión dentro del carisma al que pertenece. De momento reside en Motril con otro sacerdote también mejicano.

Este carisma de este Instituto religioso de Vida Consagrada nació en Méjico en 1982, están al servicio de la Iglesia Universal y su misión es evangelizar a los laicos para que ellos, a su vez, evangelicen.

El futuro sacerdote ve la Ordenación como «una gracia, una bendición por parte de Dios». Cuenta que nunca imaginó que se iba a ordenar sacerdote fuera de su país, concretamente en Granada, pero que «los designios de Dios son otros» y él está «contento y asumiendo una responsabilidad mucho mayor dentro de la Iglesia».

«Mi vocación tiene mucho que ver con mi familia», explica, porque nació en una familia muy religiosa que le ha enseñado a ir a la Iglesia y a rezar. A los 10 años conoció a un sacerdote que le emocionó mucho, su paz y alegría y ya ahí quería ser como él. Tras un tiempo un poco más apartado, volvió a la Iglesia y después de tener novia decidió entrar como misionero en el Instituto: «A los 25 años le di la respuesta al Señor, me resistí un poco, mis planes eran casarme, tenía mi novia, pero los designios de Dios son otros», señala José de Jesús.

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