Mons. Javier Martínez, Arzobispo de Granada y presidente de la Comisión para las Relaciones Interconfesionales en la Conferencia Episcopal, habló de la dificultad que el nihilismo occidental pone al diálogo interreligioso, conferencia con la que clausuró el pasado miércoles, 22 de febrero, las Jornadas Abiertas de Teología en Lugo.
Mons. Javier Martínez es experto en la literatura cristiana oriental de los primeros siglos, de Siria, Irak, Palestina, Armenia, Turquía y otros lugares del Mediterráneo.
El Arzobispo de Granada contextualizó la ponencia en este marco histórico y comenzó hablando de cómo se enfrentó esta literatura cristiana a las nuevas corrientes helenísticas, del Imperio Romano y el Norte de África, y del Imperio Persa, y más allá de éste.
Ocasión de enriquecimiento
Mons. Martínez explicó el momento en el que nos encontramos: “Estamos hoy en un mundo muy diverso, pero es un mundo marcado por lo que llamaríamos la globalización (es el nombre más común de todos) y que tiene como rasgo fundamental la intercambiabilidad de todo con todos en cualquier cultura, de tal manera que eso genera, por una parte problemas evidentes, y por otra parte es una ocasión de enriquecimiento humano y de enriquecimiento en todos los sentidos, también para la fe cristiana”.
A continuación, el Arzobispo enumeró algunas de las dificultades causadas por la globalización y aseguró que No hay más remedio que buscar por todos los medios ocasiones y oportunidades de diálogo entre las personas de las distintas tradiciones religiosas”.
Una realidad casi milagrosa
El presidente de la Comisión para las Relaciones Interconfesionales contó algunos testimonios de intercambio y diálogo interreligioso, que le parecen “una realidad casi milagrosa”, sin embargo, apuntó que “eso es la Obra de Dios, eso es lo que Dios hace y es lo que ocurre cuando los hombres acogemos verdaderamente a Dios y no lo utilizamos un función de intereses de otro tipo”.
Mons. Martínez se refirió a la experiencia vivida recientemente en nuestra Archidiócesis con la visita del cardenal arzobispo de Bangui, Mons. Dieudonné Nzapalainga y del imán Kobine Layama, presidente del Consejo Islámico de Centroáfrica, ambos galardonados con el Premio Mundo Negro a la Fraternidad 2016. La describió como “un milagro” y añadió: “Pero es que yo estoy convencido de que el matrimonio es también un milagro y sin embargo, vemos ese milagro muchas veces a lo largo de nuestra vida”.
D. Javier Martínez habló de cómo “los cristianos hemos sido colonizados desde hace mucho tiempo sin consciencia de ello, y no solo en España, por, sencillamente ciertos aspectos de la cultura que nacen de la Ilustración de tal manera que casi hemos dejado de ser cristianos sin darnos cuenta y sin ser conscientes de ello”, y expuso los motivos de su posición.