«Acompañamos a Cristo hoy por nuestras calles, expresando justo la alegría y el gozo de que Dios se haya acercado a nuestras vidas»

El pueblo cristiano de Granada celebró ayer la fiesta más importante en nuestra Archidiócesis: el Corpus Christi. El Arzobispo presidió la Eucaristía en la Santa Iglesia Catedral, acompañado por los sacerdotes diocesanos y religiosos, junto a la Imagen original de la Inmaculada Niña, que este año acompañó al Santísimo Sacramento en la procesión.

Mons. Javier Martínez presidió la celebración del Corpus Christi en Granada, el jueves 19 de junio, día en que celebra también en Sevilla, Toledo, Madrid y otras diócesis españolas. Sin embargo, la Solemnidad del Cuerpo de Cristo se celebra en todas las diócesis del mundo, en comunión con la Santa Sede, el próximo domingo 22.

La Santa Iglesia Catedral acogió un año más a todos los fieles granadinos que participaron en esta gran fiesta del Corpus Christi Misa con gran devoción y fervor, primero en la Santa Misa, y posteriormente acompañando al Señor posteriormente por las calles, una manera de manifestar públicamente la fe, expresándola con alegría y júbilo.

Al término de la Eucaristía, el Arzobispo dejó la Sagrada Forma encima del altar, de manera que antes de ser colocada en la Custodia, todos pudieran rezar y adorarla, en oración durante unos minutos. Mons. Martínez invitó a los niños y niñas de primera comunión a acercarse al altar y les explicó el significado de sus vestidos, como símbolo de la unión nupcial con el Señor.

Este año, se ha incorporado en la procesión la Imagen original de la Inmaculada Niña, procedente de México, que se encuentra en Granada tras recorrer algunas diócesis de España. Las hermanas Esclavas de la Inmaculada Niña y de la vida consagrada acompañaron la Sagrada Imagen original y la Custodia en la procesión, así como padres y alumnos del colegio que lleva su nombre, en Camino Bajo de Huétor.

Nuestro Arzobispo saludó a las hermanas en su homilía, dio la bienvenida a la Imagen de la Inmaculada Niña, y explicó por qué ha participado este año en la procesión del Corpus Christi: «Tenemos aquí a las hermanas, junto a nosotros, de la Inmaculada Niña, conocida hace tiempo como la Divina Infantita (las personas mayores lo recordarán siempre así) y a mí me ha parecido que puesto que teníamos la Imagen de la Inmaculada Niña, la original, venida de México, aquí entre nosotros por unos meses, que era bueno que la Inmaculada, ese otro polo de la fe cristiana tal como la vivimos en nuestra tradición, tal como precisamente nos ha concedido el Señor vivirla en la tradición, que también la Imagen de la Inmaculada Niña acompañase al Santísimo hoy en nuestra procesión. Bienvenidas hermanas, bienvenida nuestra querida Imagen, y sencillamente, la Inmaculada, ¿qué es lo que refleja? refleja que la gracia de Dios puede vencer siempre al mal. Lo venció en la Virgen para que nosotros pudiéramos ver un espejo de nuestra propia vocación».

El cortejo estaba formado por las representaciones que las distintas hermandades y cofradías de la ciudad presentaban para acompañar al Santísimo, y donde se contaba con la participación de la Banda de Cornetas y Tambores de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras. Precisamente, al paso por la calle Mesones la banda de la cofradía del barrio Fígares estrenaba una nueva marcha procesional que suma a su repertorio.

Las calles que forman el recorrido se recubrieron con hierbas aromáticas y ramilletes para revestir y engalanar de una manera especial el paso del Señor, más los toldos, adornos de balcones y altares colocados por diferentes cofradías de Granada.

Miles de fieles acompañaron al Señor en la Custodia por las calles del centro. Entre ellas, los niños de la primera comunión vestidos con sus trajes acompañados por sus padres o familiares, religiosos y consagrados de distintos carismas y órdenes presentes en nuestra Diócesis, representantes de las hermandades y cofradías granadinas, la corporación municipal y autoridades de la Diputación y la subdelegación del Gobierno entre otras instituciones, y acompañaron musicalmente la banda de cornetas y tambores de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras.

HOMILÍA DEL ARZOBISPO

Nuestro Arzobispo habló del significado de la celebración del Cuerpo de Cristo: «Mis queridos hermanos: acompañamos a Cristo hoy por nuestras calles, expresando justo la alegría y el gozo de que Dios se haya acercado a nuestras vidas, y nosotros le acompañamos como un pequeño gesto simbólico, de gratitud, porque Él nos acompaña todos los días de nuestra vida».

Mons. Martínez continuó: «¿Sabéis en que pasaje del Evangelio podía resumirse la celebración del Corpus? Las últimas palabras de Jesús en el Evangelio de San Mateo: Yo estoy todos los días con vosotros, todos los días, hasta el fin del mundo. Esa promesa del Señor es la que la Eucaristía, la presencia fiel de la Eucaristía, la presencia fiel del Esposo con mayúscula, el único Esposo fiel, de aquel que nos ama a todos sin condiciones, sin límites y desvela lo que significa realmente el amor esposal, la clave de la educación de ese amor esponsal se revela en Cristo, se revela en la Eucaristía. Es a la luz de la Eucaristía donde los esposos y las familias aprenden lo que significa ser esposo o ser esposa y ser familia. Esa fuente, que es la presencia fiel de Cristo, el amor indeleble de Cristo que se ha grabado en nosotros entregándonos su Espíritu en el Bautismo, que lo ha sellado doblemente en la Confirmación, pero que se nos da día a día como un compañero fiel, que nos acompaña hasta nuestro hogar, hasta el Cielo, hasta la casa a la que pertenecemos, hasta el Padre, hasta el banquete sin fin, la fiesta gozosa de la celebración que no produce fatiga de la gloria de Dios».

Asimismo, Mons. Javier concluyó su homilía encomendando al nuevo monarca Felipe VI, «que el Señor le de sabiduría, fortaleza, para regir a los pueblos de España como reflejo de la unidad y de la convivencia en paz que todos deseamos».

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