YO SOY LA LUZ DEL MUNDO

Diócesis de Córdobahttps://www.diocesisdecordoba.com/
La diócesis de Córdoba comprende la provincia de Córdoba, en la comunidad autónoma de Andalucía y es sufragánea de la archidiócesis de Sevilla.

Hemos estrenado en la capilla gótica una nueva exposición de cirios pintados a mano que son obras de arte al servicio de la Fe, llenos de un rico simbolismo. Le acompañará un panel explicativo.

“Y Jesús les habló otra vez, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” (Jn 8, 12). Cada año, en la Vigilia Pascual este texto del evangelio se actualiza: se enciende el Cirio Pascual, símbolo de Cristo resucitado y luz del mundo, y cada uno de los cristianos recibe esa luz encendiendo su propia vela y participa en una procesión caminando con los demás creyentes detrás del Cirio Pascual: “el que me sigue no camina en tinieblas…”.

El simbolismo de la luz pascual nos remite a la palabra hebrea “pasach”, la fiesta de la Pascua Judía que celebraba la salida del Pueblo de Israel de Egipto para dirigirse a la Tierra Prometida.


1. Y dijo Dios: Hágase la luz; y la luz se hizo
“En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía por encima de las aguas. Y dijo Dios: Hágase la luz; y la luz se hizo. Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas.”
Este texto nos recuerda que Dios nos ha dado la luz para disipar las tinieblas que son símbolo del mal y de la muerte.

La luz está presente en la celebración de la Pascua Judía con la presencia de una “menorá”.
El Cirio Pascual, las velas del altar y la vela del Sagrario son una prolongación en el culto cristiano del simbolismo de la “luz” en el Antiguo Testamento.

2. Yo soy la luz del mundo
Antes de nacer Jesús, Zacarías el esposo de Isabel y padre de Juan el bautista, dijo refiriéndose a Jesús: “Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de La Paz” (Lc 1, 78-79).


Cuando nació, el anciano Simeón tomó a Jesús en brazos en el templo de Jerusalén, y dijo: este Niño es “luz para iluminar a los gentiles y gloria de tu pueblo Israel” (Lc 2,32). Cuando comenzó su ministerio público, Jesús mismo se presentó como la luz del mundo: “Y Jesús les habló otra vez, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida» (Jn 8, 12).

La resurrección de Cristo es simbolizada por la luz, por el fuego nuevo, que ahuyenta las tinieblas de la muerte y resucita victorioso.

3. El que me sigue no camina en tinieblas

“Y este es el mensaje que hemos oído de él y que os anunciamos: Dios es Luz, en él no hay tiniebla alguna.Si decimos que estamos en comunión con él, y caminamos en tinieblas, mentimos y no obramos la verdad. Pero si caminamos en la luz, como él mismo está en la luz, estamos en comunión unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesús nos purifica de todo pecado.” (1 Jn 1, 5-7).

San Pablo recuerda a los cristianos de Colosas que Dios Padre “nos ha sacado del dominio de las tinieblas, y nos ha trasladado al reino de su Hijo querido, por cuya sangre hemos recibido la redención, el perdón de los pecados” (Col 1,13).

Oh Dios, que por medio de tu Hijo has dado a los fieles la claridad de tu luz, Santifica este fuego nuevo y concédenos que la celebración de las fiestas de Pascua encienda en nosotros deseos tan santos que podamos llegar con corazón limpio las fiestas de la eterna luz. Por Jesucristo Nuestro Señor.

(Oración de bendición del fuego en la Vigilia Pascual)

4. “Vosotros sois la luz del mundo…

No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. … Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo.” (Mateo 5,13-16). Esta es la misión que Jesús encomienda a sus discípulos: Llevar la luz de Cristo.

San Ambrosio usó la imagen de la luna para aplicarla a la Iglesia: “La Iglesia es verdaderamente como la luna: (…) no brilla con luz propia, sino con la luz de Cristo. Recibe su esplendor del Sol de justicia, para poder decir luego: “Vivo, pero no soy yo el que vive, es Cristo quien vive en mí”» (Hexameron, IV, 8, 32).

La misión de la Iglesia es hacer resplandecer la luz de Cristo. Lo cierto es que muchas personas esperan de todos nosotros un compromiso misionero, porque necesitan a Cristo, necesitan conocer el rostro del Padre. Necesitan ver esa luz que es Cristo –desde su “pequeña” fuente en Belén–, que atrae a todas las personas del mundo y guía a los pueblos por el camino de la paz (cf. Papa Francisco, Homilía 6-I-2016).

5. El Cirio Pascual, luz de Cristo resucitado

En la Vigilia Pascual, la noche del Sábado Santo, “la madre de todas las santas Vigilias” (san Agustín), se bendice un nuevo cirio pascual. El ritual de la bendición y encendido del cirio comienza con los fieles, cada uno con una vela, reunidos en torno a una hoguera o Fuego Santo. La iglesia está a oscuras como representación de la oscuridad que reinaba en el sepulcro dónde estaba el cuerpo de Cristo después de haber sido crucificado.

El cirio pascual es encendido todos los días hasta el día de la Ascensión. También se enciende durante bautismos, como signo de la promesa de Juan el Bautista del Espíritu Santo a los bautizados en Cristo. El cirio Pascual también presidirá la celebración exequialcuando la Comunidad Cristiana se reúne para despedir a uno de sus miembros fallecidos, iluminando a la asamblea en el momento del sufrimiento por la muerte de uno de sus miembros con la luz de Cristo resucitado.

La entrada YO SOY LA LUZ DEL MUNDO apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

Contenido relacionado

El Seminario “San Pelagio” pone fin al curso académico

El claustro de profesores se ha reunido junto al Obispo para...

Cabra recupera la Ermita del Calvario

La portada principal ya luce en todo su esplendor e incluso...

Enlaces de interés